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 SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo

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MensajeTema: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Dom Jul 10, 2011 10:56 am

Y una vez mas, comienza una nueva historia narrada basada en el foro.

Si ya tuvimos Gaiden (Crónicas) para explicar el primer salto temporal, Chornicles (Crónicas 2), que relataba una historia ficticia y no canon en el foro, seguido por Leyends (Leyendas) para aclarar el folclore...Llega el momento de la primera iteración en la nueva saga de NH, con motivo del periodo estival, donde por vacaciones la actividad roleara es menor.

Al igual que en otras ocasiones, esta historia sucede en aglún punto temporal no definido en el foro. Si los sucesos que transcurren durante la historia son canon o no... Como siempre, pongo el ejemplo de las peliculas de Naruto.

Bienvenidos a

NH Chronicles 3: El sueño de los 6 caminos

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Dom Jul 10, 2011 10:58 am

Capitulo 1: Lluvia agitada

La capa verde oliva ondeaba con el viento mientras la persona que se escondía debajo de ella esquivaba a los compradores del mercado. Su forma de correr con pequeños saltos y esquives, evitando los obstáculos de forma grácil denotaba que no era un mero ladrón, y el equipo de Uwasa era consciente de ello.

La pequeña aldea bordeaba con el país de la tierra, y aquel mercado de antigüedades se instalaba allí cada 3 meses durante una semana. De donde provenían los mercaderes era un misterio para todos, aunque se especulaba que provenían de más allá del país del agua, tras los mares del oeste. Pero aquel misterio solo atraía mas la atención de curiosos y coleccionistas, que aprovechaban cada visita de los comerciantes para satisfacer sus deseos de ampliar extrañas colecciones. Algunos rumores decían que Urahara, el misterioso comerciante, había llegado hacía años con esa gente, y que a diferencia de los demás, se había quedado allí. Muchos conspiraban con la idea de que ese era el motivo de que el tendero nunca asistiera al mercado, pero siempre enviase alguien a recoger sus productos. Ese, sin embargo, no era el cometido de Uwasa ese día.

No, ese día actuaba como Ninja de Amegakure. Uno de los comerciantes había acudido a la aldea para pedir vigilancia, ante la presencia reiterada de un misterioso visitante. La gente que visitaba los comercios poco tenía de normal, pero el acoso personal sufrido por el vendedor, junto con una sustanciosa recompensa, fue lo que llevó a la aldea a aceptar la misión. Todo había sido muy rutinario: Uwasa y dos genins que habían sido asignados temporalmente a su cargo vigilaban el puesto por turnos, en espera de la aparición del misterioso acosador. Todo parecía normal ese día, quizás la presencia de los ninjas había disuadido al posible criminal. No sería hasta la tarde, en medio de un desafortunado chiste sobre las vendas de Uwasa por parte de uno de sus genins y con el vendedor mostrando a un lord adinerado una de sus mejores posesiones, que de la nada apareciera el ladrón, robando el objeto e iniciando su huida. La persecución comenzó instantáneamente, con una reprimenda incluida al genin.

La lluvia era mas intermitente en la zona, por lo que hasta el momento, la persecución había sido mas bien seca, pero la repentina llovizna comenzó a ralentizar al ladrón. El equipo de Amegakure estaba acostumbrado a trabajar bajo la lluvia, su perseguido no. Comenzaron a recortarle distancia en cuanto salieron de la ciudad, dirección a las planicies del sur. Era una zona muy cercana a la frontera de la roca, y si escapaba, podrían tener problemas invadiendo territorio de otra nación. Había que capturarlo antes de que escapase. Con una orden del jounin, uno de los genin realizó una técnica doton que fragmentó la zona bajo los pies del ladrón, mientras el otro realizaba una técnica de agua para embarrar sus pies. Uwasa lanzó una neblina de veneno paralizante, aprovechando que su objetivo había perdido toda la velocidad. Como si de una estatua se tratase, el ladrón se petrificó en el lugar, mientras la capa dejaba de ondear, empapándose por la lluvia cada vez más. Manteniendo una distancia prudencial, el equipo de Amegakure se acercó al ladrón lentamente. Los genins estaban radiantes por la captura, mientras el jounin trataba de mantener la compostura.

-¡Toma ya! ¡Lo hemos atrapado!-Afirmaba feliz el genin que había lanzado la técnica de agua.-¡Seguro que de esta nos ascienden a chunnin!

A pesar de la mascara típica de la lluvia y el velo que cubría su rostro, el chico parecía feliz. El otro, aunque también sonriente, pasó una mano por su pelo rubio, apartándoselo del rostro, y tomó una actitud más prepotente.
-Ha sido fácil, y eso que el tipo debe ser algún ronin, esas habilidades no son de un ladrón común. Quizás el tipo fuera incluso Anbu alguna vez…

Los dos jóvenes continuaban con sus ensoñaciones, mientras Uwasa se acercaba más y mas a la capucha que cubría a su prisionero. Bajó la voz, a medida que se acercaba.

-Oye.- Intentó usar un tono suave para no exaltar a su captor. El veneno duraría aun en su sistema, aunque la lluvia ya había limpiado la neblina, pero toda precaución era poca.- Mira, no se quien eres, pero tienes toda la pinta de ser uno de los hombres de Urahara. Se lo que es deberle cosas a ese tipo, créeme, pero robar a esta gente…

Tocó al ladrón por el hombro, y para su sorpresa, un leve chasquido sonó, seguido del sonido de pólvora arder. Instintivamente, saltó hacia atrás en tres saltos hasta los genins, a 10 metros, salvándose así de la explosión. Un clón de madera en llamas salió volando hecho añicos, mientras del humo, una figura escapaba hacia la cercana frontera. Mientras los genins estaban confusos por la repentina explosión, Uwasa retomó la persecución, ordenado a los chicos que permanecieran atrasados. El sujeto había utilizado una técnica mokuton, había escapado a su veneno, y salido aparentemente ileso de la explosión. No era alguien a quien unos genins pudieran enfrentarse. Una duda cruzó la mente del jounin vendado: Si tan hábil era, ¿podría el detenerle si el veneno no se mostraba efectivo?

La duda se acrecentó cuando la carrera terminó abruptamente: Habían llegado a la frontera, pero por desgracia para el criminal, estaban junto a un gran barranco, profundo con casi un kilómetro de caída. La lluvia, mas intensa, impedía al jounin de Amegakure distinguir el aspecto del ladrón, pero poco a poco, esta remitió, como era común en la región. Mantuvo de nuevo las distancias, mientras la figura cada vez mas clara del criminal se quedaba parada frente al barranco. Cuando a Uwasa le faltaban solo unos metros para llegar a él, lentamente, cargando su veneno más potente de parálisis, la figura se giró, ya clara, mirándole.

Un anciano de cabellos sucios y largos, aspecto descuidado, arrugas marcadas y ojos negros esclarecidos por las cataratas le devolvió la mirada. Sus brazos y piernas parecían tan frágiles que costaba aceptar que hubiera escapado con esa soltura. Uwasa sintió pena un instante, instante que acabó cuando el anciano, mostrando una sonrisa en la que faltaban algunos dientes, comenzó a reír a carcajada limpia.

-¡Felicidades muchacho! ¡Has pillado a un pobre viejo!-Comenzó a toser de modo ronco, como si el esfuerzo fuese demasiado. Se atrapó el pecho con la mano, dolorido- Ese veneno… Casi muero aguantando la respiración con lo que me entró a los pulmones. Hacía tiempo que no veía un ninja de esas habilidades. Clan Hakkam, si no me equivoco. ¿Aun residen allí los descendientes de la salamandra?

Uwasa tenía el cuerpo tenso. Algo en ese hombre le hacía estremecerse, y deseaba lanzarle una ola de veneno ponzoñoso que acabara con su vida. Pero el no era así, no sin Dokutokage, e incluso con su invocación, el no era un asesino frío, ni esa era su misión.

-Mire, esta atrapado. Ríndase, y devuelva lo que robó.- La voz de Uwasa sonaba tensa bajo la mascara, mientras contenía algo de aire con veneno muy concentrado.- Vendrá a la aldea de Amegakure y será interrogado sobre el robo que ha cometido. ¡Devuelva ahora mismo lo sustraído!

El anciano se colocó de frente a Uwasa, con las ropas raídas y tan descuidadas como su aspecto. Tenía un gesto desafiante, y levantando la mano, mostró algo parecido a una esfera de color grisáceo púrpura.

-¡Esto es mío! ¡Me pertenece por derecho!-Abriendo la boca, y con una arcada, el anciano sacó una segunda esfera, de color rojizo por su boca. Tomó ambas, una en cada mano, sujetándolas con los dedos.- ¡Yo soy heredero de los seis caminos! ¡Solo un chiste genético me privó de mi destino!

Ante la atónita mirada de Uwasa, las palmas de las manos del anciano se abrieron, mientras de ellas salían agujas de madera, desgarrando su carne. El anciano dejó caer cada esfera por el orificio de cada palma, gritando por la carne cortada. Luego alzó las manos, mostrándolas frente a su rostro. La imagen que ofrecía aquel perturbado viejo no podía ser más traumática: Dos ojos, uno en la palma de cada mano, lloraban sangre por las heridas, mientras el anciano tapaba sus dos ojos normales con las manos, “observando” todo a través de sus manos: En la mano derecha, un ojo rojo brillante con puntas negras. En la izquierda, uno grisáceo con círculos concéntricos. El anciano volvió a reir, saltando de espaldas al acantilado.

-¡El poder de los seis caminos es mío!

Uwasa corrió. A pesar del barro, cruzó los metros que faltaban en tiempo record. Se lanzó, apoyándose en el borde, para mirar la caída del anciano. Y observó la caída, pero no el aterrizaje. En medio del aire, un destello se llevó la descuidada figura.

Había desaparecido, como si nunca hubiera estado.



-Muy bien, repasemos una vez más, para que nuestro querido Kage se sienta satisfecho y me deje irme de aquí.- Tenshi suspiró cansado, observando a la clase compuesta por ninjas de distinto nivel que algún día formarían parte de las Anbu. No llevaba su traje habitual, si no que iba equipado con el traje Anbu estándar de la niebla.- Los distintos tipos de energías especiales que hay registradas son…

Señaló a un chico joven, de más o menos su edad, en la tercera fila. Este puso gesto de cierto disgusto por su suerte. De 20 personas le tocaba a él.

-Existen las naturales, como el chakra o la energía natural, las místicas, como las criaturas de las dimensiones demoníacas, que se alimentan de chakra como los Bijuu, o las que se alimentan de energía vital, como la fuerza fénix…

-Suficiente.- Dictaminó Tenshi, señalando ahora a una chica de la tercera fila.- Tú, continua.

La chica, con el pelo color azul recogido en una coleta se aclaró la voz antes de continuar donde se quedó su compañero.

-Corrigiendo levemente a mi compañero, los bijuu no son fuerzas místicas por si mismas que se alimentan de chakra, si no que son criaturas místicas que usan el chakra para tomar forma propia para moverse en nuestra dimensión. Las fuerzas místicas son entes conceptuales, como la vida, la muerte, el amor, el caos… Que no pueden presentarse en nuestro mundo, por lo que usan conductores o “proxis”. El más reciente caso del fénix se cree que fue…

-De acuerdo. Es suficiente.- Tenshi cortó la conversación, mientras un ligero murmullo inundaba la sala. Aun estaba demasiado fresco el incidente con la fuerza fénix, y los rumores de que el mismo era responsable eran numerosos.- No olvidéis que las fuerzas místicas son “llamadas” por el alma de una persona que tiene un fuerte sentimiento hacia ellas, pero que eso no significa que se materialicen como entidades sensibles. La próxima vez que alguien os diga que el poder del amor no puede ganar una batalla, dadle una colleja de mi parte. Eso es todo.

La clase terminó, y Tenshi se quedó en el tejado de la oficina, aun con el traje de Anbu. Estaba tumbado sobre las tejas, mirando el cielo sobre la niebla, disfrutando del único lugar de la aldea donde el sol llegaba plenamente. Parecía que habían pasado horas, cuando Renzo apareció como de la nada a su lado.

-Los aspirantes aun se preguntan por que pasas mas tiempo en las clases repasando teorías sobre criaturas misteriosas que enseñando técnicas o procedimientos relacionados con los Anbu.-Se sentó al lado de Tenshi, mirando el horizonte en medio del atardecer.- ¿Estas seguro de que estas bien? Desde el incidente…

Tenshi se incorporó, sentándose del mismo modo que el Mizukage, y se quitó la mascara de la cabeza, jugueteando con ella.

-Estoy bien, Ren. Mejor que en años. Es solo que nadie sabe lo que es esto.-Hizo girar la mascara sobre un dedo, y la atrapó cunado iba a caerse. La forma de pájaro de la máscara le pareció cuanto menos irónica.- Los jinchurikis viven con demonios dentro de su cuerpo, oyen voces, son repudiados… Pero yo no. Yo solo sabía que podía morir en cualquier momento. Y morí, Ren, noté mi corazón pararse y durante semanas, estuve literalmente muerto. Cuando vuelvo, todo el mundo tiene miedo de ataques terroristas, todos han sufrido ataques… Y de pronto parece que el poder de la fuerza fénix parece ínfimo comparado con el miedo. Yo ya viví con miedo, Ren. Solo no me gusta que las cosas no hayan cambiado.

Durante unos minutos, el silencio fue su único acompañante. Luego un graznido sobrevoló sus cabezas.

-¿Esa no es Akiuzu, una de las aves mensajeras de Amegakure?-Preguntó el Anbu, incorporándose del todo.

El mizukage, con gesto serio, mantuvo la mirada en el pájaro.

-Si. Y eso no es bueno.


Durante dos días, aves mensajeras cruzaron los cielos. Los caminos, normalmente recorridos por carruajes o tenderos, se vaciaron, quedando las comunicaciones restringidas. A fin de cuentas, lo que se avecinaba no era algo digno de la normalidad. Nadie sabía por qué, pero un evento que contadas veces había sucedido iba a repetirse, y todo se mantenía en el mas oscuro secreto. Sin embargo, rumores corrían. Siempre que algo de esa magnitud pasaba, los rumores corrían. Pronto los rumores fueron contados como hechos seguros, y en dos días, todo el mundo hablaba del secreto a voces del que nadie estaba seguro.

-¿Has oído? –Preguntó en algún lado un vecino a otro.- Mañana se reúnen los Kages.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Mar Jul 12, 2011 2:33 pm

Capitulo 2: Reunion de sombras

Durante dos días, los caminos estaban vacíos, pero las aldeas estaban revueltas. ¿Qué pasaba? Todo el mundo había recibido las instrucciones sobre no abandonar la aldea más de los límites de sus barreras, y de evitar comunicarse con familiares de otras zonas. Los mercados locales habían sido rápidamente abastecidos para poder soportar la demanda para una semana entera. En algunas aldeas, especialmente la de la arena, la espera era dura.

-¡Por Jashin!-Kunasaka Bara, la kazekage, lanzó un puñado de papeles al aire. Con un rápido movimiento, tomó la alabarda que suaba como arma y los cazó todos al vuelo con dos sutiles movimientos, quedando ensartados en las cuchillas.- ¡Necesito un maldito respiro!

Sunagakure estaba pasando mal el aislamiento. Apenas habían llegado provisiones antes del cierre fronterizo, y las reservas de agua eran más bien escasas. El oasis causado por el fénix en el desierto de Tsuki era lo único que salvaba la situación de ser desesperada. Bara había tenido que lidiar con quejas de los ciudadanos, con los alumnos, y con…

-Buenas, Kunasaka Bara.- Sasori entró en la sala, acompañado de Teichi, que llevaba un paquete de documentos nuevos y relucientes.- Vengo a pedirle que considere de nuevo que…

Bara apuntó al Anbu con su alabarda, con gesto furioso y llamas de ira en los ojos.

-Sugiere una vez más que ataquemos Konoha ahora mismo y yo misma te daré miembros nuevecitos para hacer una marioneta pelirroja.-La kazekage había tenido que aguantar la cantinela durante las últimas horas, e incluso en el caso de que hubiera sido una buena idea, suponiendo que no hubieran tenido todos los problemas que tenían con los ataques terroristas, no disponían de los recursos.- ¡Así que si no tienes nada mas que decir, lárgate ahora mismo de mi oficina!

Mientras Teichi dejaba los papeles, Sasori permaneció en silencio, gesto pasivo, como siempre había dibujado en su rostro, y se dio la vuelta, saliendo del despacho.

-Sería taaaaan genial destruir Konoha.- Se escuchó decir al Anbu mientras se alejaba por el pasillo.

Bara se sentó, suspirando agotada. Más y más documentos. Lo único bueno de todo aquello era que al día siguiente no tendría que estar sentada delante de tanto papel. La parte mala era que la reunión tan urgente no tenía vistos de ser más tranquila. No se acostumbraba a ser la dirigente de una villa, y nunca había participado en una reunión formal con otras aldeas. Entre los primeros papeles, encontró una petición especial para la reunión. Había que llevar dos acompañantes, aunque había algo curioso en los requerimientos.

-¿Y esto? –Se dijo a si misma en voz alta, volviendo a leer.- Entiendo que tenga que llevar un Anbu, Sasori tendrá que valer… ¿Pero la segunda persona? ¿Por qué necesitan…?


El movimiento en la oficina de la Hokage era incesante. Toda la gente pasando de un lado a otro, tomando informes, redactando documentos… Pocas veces había habido tanto revuelo en aquella oficina.

-¡Maldición!-El pelo de la hokage estaba recogido en una coleta, mientras esta batallaba con un rotulador que se había quedado sin tinta. Finalmente, las últimas gotas de tinta salieron permitiéndole firmar el último documento.- ¡Al fin, terminado! ¡Anna!

Mientras la Hokage acababa con el último informe que aun quedaba, su mano derecha apareció como de la nada.

-A sus órdenes, Hokage.-Su voz sonaba como un susurro, oculto tras su máscara.- ¿Qué necesita de mí?

-Vendrás conmigo a la reunión de mañana. Saldremos hoy mismos. Pero no iremos solas.-La hokage pelirrosa Le ofreció a su Anbu el último papel.- Lee el quinto requisito.

Tomando la hoja, Anna se quitó la mascara, leyendo el documento entero, y parando tras leer el requisito. Su gesto dibujó una mueca de disgusto.

-¿Por que tenemos que llevar un genin o chunin prometedor?


El Raikage suspiró, tomando aire lentamente, mientras movía sus brazos lentamente, tomando una pose de combate defensivo con los brazos. Su pierna izquierda quedó recogida haciendo forma de P con la derecha. En lo alto de aquel pico, tan agudo como una aguja y donde la única superficie practicable quedaba debajo del pié derecho, el Raikage usaba las pesas de Moroboshi para entrenar su equilibrio en situaciones de alta tensión muscular. Había leído el papeleo y contestado lo estrictamente necesario: Asistiría a la reunión, pero llevaría a los acompañantes que el quisiera. La nube tenía sus propios sistemas de calificación, más allá del rango de un Ninja. Elegiría a quien llevar según su criterio.

La noche pasó rápido, y pocos fueron los que lograron conciliar el sueño. Todo el mundo estaba expectante de las noticias al respecto de la supuesta reunión de los kages, y aunque por la mañana mucha gente esperaba junto a las puertas de las aldeas para comprobar la partida de los lideres de las aldeas, ni una sola alma partió esa mañana, para la sorpresa de todos.

Los kages habían viajado durante la noche.

Era un truco simple, pero efectivo. Cubiertos con el manto de estrellas y bajo la apariencia de mendigos, fue fácil para los grupos de cada aldea pasar desapercibidos. El punto de reunión se había decidido en al norte de Amegakure, en una pequeña villa conocida por sus plantaciones de arroz. En otra ocasión, quizás se hubiera viajado a un país neutral como el hierro, pero esta reunión no debía ser de ámbito público. Las defensas que movería un país para garantizar la seguridad de tales invitados llamarían mucho la atención. A pesar de los constantes rumores, si nadie estaba seguro, nadie podría ser una molestia.

Uno a uno, los grupos de cada aldea fueron llegando. La Hokage llegó después del grupo de la lluvia, seguidos del Raikage, la Kazekage, y el Mizukage. Aun sin un Tsuchikage, la villa de la roca había enviado tres representantes jounin en categoría de espectadores, con voz pero sin voto, debido a la inestabilidad política en el país tras la muerte del anterior Tsuchikage y la desaparición del elegido para el puesto.

Cada kage tomó un asiento, con una cortina negra y el símbolo de la aldea pintado en blanco detrás. Tras cada cortina estaban los dos acompañantes, un Anbu de su elección y un genin o chunnin de prometedora proyección que aun no hubiera completado su desarrollo.

La reunión, con el alcalde de la villa y dos consejeros como testigos, dio comienzo. De su asiento, y apoyando ambas manos en la mesa frente a si, la Amekage Rinko se aclaró la voz.

-Kages de los países del fuego, viento, agua, rayo y representantes de la roca. Gracias a todos por asistir a esta reunión de emergencia a pesar del poco tiempo de antelación. El motivo por el que he convocado esta reunión es el mismo que os he adelantado mediante correo: Un objeto potencialmente peligroso ha sido robado del mercado de Iyawaru, los viajeros.-Tomó un momento aire, mientras aclaraba sus pensamientos.- La situación es…

-Espera un momento.- El Raikage Oyima se inclinó hacia adelante, con una mano sobre la mesa.- ¿Has convocado una reunión de kages, en plena crisis de relaciones entre aldeas, por un robo?

La Amekage tragó saliva. Imaginaba que sería complicado de explicar, por lo que trató de calmarse, apretando con las yemas de los dedos la madera de la mesa.

-No he perdido el tacto, Raikage, comprendo que la situación es… Complicada, pero este asunto requiere nuestra total atención. Yo misma he aparcado mi investigación sobre los ataques a nuestra aldea por este asunto, y créanme, no lo habría hecho si no fuera porque el objeto robado… Es un Rinnegan.

Un murmullo recorrió la sala, casi inteligible, entre cada Kage y sus ocultos acompañantes.

-¿Rinnegan?-Susurró Renzo hacia la cortina, sin esperar respuesta.- Si sabes algo, testifica cuando sea el momento.

-¿La gente de Iyawaru tenía algo así? Inconcebible.-Masculló uno de los jounin de la Roca.

-¿Qué es exactamente un Rinnegan?-Bara sacó entre murmullos unos documentos para buscar información. Apenas había tenido tiempo aun de hacerse a los secretos conocidos por la elite de las aldeas, y aquel no era una excepción.- ¿Un doujutsu?

Al cabo de unos segundos, el silencio volvió a la sala. La Amekage había conseguido desde luego impactar a los demás.

-Uno de mis shinobi de mayor confianza fue testigo del robo y se enfrentó al ladrón. Entre su testimonio y el del comerciante robado, estoy segura de que el objeto robado era un Rinnegan en perfectas condiciones. Pero eso no es todo. Uwasa, por favor…

De detrás de la cortina de la amekage, un Ninja cubierto de vendas bajo su chaleco de jounin de Ameagkure y con una mascara, caminó lentamente con un lienzo en las manos. Lo colocó en el suelo, entre todas las mesas, sobre una superficie de cristal. Pulsando un interruptor de dicha superficie, un destello de luz azul apaciguado hizo que la tinta sobre el retrato ascendiese en medio del aire. El retrato del anciano que había cometido el robo se formó, con rasgos solo imprecisos por el dibujo, pero fiel a la realidad.

-Esa es la imagen del ladrón: Un anciano, de pasados 70 años, aspecto débil. Capaz de usar elemento Mokuton. Además, el ladrón tenía en su poder algo más.-Con un gesto de la Amekage, Uwasa asintió, poniéndose en cuclillas junto al lienzo, y dibujando algo más en él. Cuando terminó, la tinta volvió a ascender, formando dos esferas casi perfectas, con un dibujo con patrón regular rodeando un punto en cada una. Todos en la sala reconocieron al instante el patrón de la primera, y la mayoría comprendió lo que significaba la segunda.-El ladrón también poseía un sharingan que…

Un golpe seco sonó en la mesa de la Hokage, que se había levantado. Tras la cortina tras de ella hubo un ligero movimiento.

-¡Espera un momento! ¡Ese es el sharingan de Uchiha Tetsuo! ¡El patrón de su mangekyo es inconfundible!-La voz de Sakura sonaba iracunda.- ¿Quién demonios es ese viejo?

Bara se inclinó un instante hacia atrás, ante una llamada de atención de su Anbu acompañante.

-Uchiha Tetsuo fue uno de los pocos ninjas capaces de conseguir el Mangekyo Sharingan Eterno, y fue capaz de usar Susanoo, una de las técnicas más poderosas de los Uchiha. Se dice que su ojo izquierdo pudo usar Izanagi, una técnica de altísimo nivel reservada solo a aquellos con la línea Uchiha y Senju al mismo tiempo, pero en su árbol genealógico no parecía contener ancestros Senju. Por ese motivo sus ojos eran muy preciados, aun tras su muerte. Hace unos años, durante el mandato del anterior Hokage, los restos de Tetsuo fueron robados, lo cual provocó una serie de acusaciones. Si no comprende algo de todo ello, revise los documentos con cinta escarlata.

Mientras la Kazekage, que comenzaba a perderse entre tanto nombre, revisaba los documentos, el Raikage volvió a hablar.

-Sin duda el ladrón es entonces un traidor de Konoha.- Espetó con cierto desdén.- No sabéis controlar a vuestros perros, ¿eh, Hokage?

Renzo levantó la voz, apoyando las manos en la mesa.

-Deja tranquila a mi hermana, Oyima.- Respondió el Mizukage con voz desafiante.- Eso no ha venido a cuento de nada.

Sakura se giró hacia la mesa del país del Rayo, con gesto de desprecio.

-Que una aldea casi vacía que no puede controlar sus fronteras tenga un líder tan ególatra no es ninguna sorpresa, ¿verdad, Raikage?

Masamune se levantó tirando la mesa hacia delante mientras su piel se tornaba más rojiza con la apertura de puertas.

-¡El respeto que tenía a vuestro padre no os va a salvar de que os muestre por que deberíais tenerme en cuenta! ¡Debería sacaros aquí y ahora a vosotros dos quien atacó mi aldea, traidores!

En un instante, como un suspiro en el aire, una chica de pelo blanco permanecía frente a Masamune, sujetando un cuchillo de combate. El pelirrojo Sasori sujetaba frente a si una de sus marionetas cubiertas con una capa blanca cubriendo a la kazekage. Frente a Sakura, la melena dorada de Anna brillaba mientras esta mostraba su sharingan activado con un kunai en la mano. Frente a Renzo, la capa de Tenshi ondeo lentamente, mientras este sujetaba su espada de obsidiana hacia adelante en posición de ataque. Sobre la mesa de Rinko, apareció agachado Daichi, con las manos juntas listo para realizar sellos. Uwasa había dado un pequeño salto hacia su Kage, Tragando saliva. Nadie apuntaba a nadie en concreto, pero todos estaban listos para el asalto. Y ninguno dudaría en atacar. Solo una voz sonó tranquilizadora, cuando una suave risita brotó de los labios del alcalde de la villa donde estaban.

-Los shinobi son ciertamente algo espectacular, pero por favor, no olviden que están bajo mi techo como invitados. Les pido por favor que aparquen sus diferencias.- A pesar de la tensión en el aire, el anciano alcalde del pueblo sonaba bastante tranquilo.- Si la situación es tan grave como suena, entonces deberían aparcar sus diferencias. Tal vez una alianza no sea posible, pero si una… Colaboración.

Las palabras del afable viejecito fueron como un jarro de agua fría sobre la hostilidad de los shinobi, que bajaron sus armas relajándose. Raikage levantó de nuevo su mesa, sentándose, mientras los demás le imitaban, aunque los Anbu quedaron de pié al lado de sus respectivos Kages. Nadie estaba del todo tranquilo, pero al menos no se jugaba la declaración de una guerra.

-Opino como nuestro anfitrión.- Retomó la palabra Rinko.- En estos momentos, tengo gente investigando posibles lugares donde el ladrón podría estar.

-¿Por qué no se siguió su rastro cuando escapó?- Preguntó Bara, a quien todo el momento anterior había pillado algo desprevenida. Había maldicho en sus interiores a Moroboshi por dejarle esos problemas a ella.- Un grupo rastreador podría…

La Amekage negó con la cabeza.

-Por desgracia, el ladrón no escapó con medios convencionales. Según mi shinobi.- Señaló levemente a Uwasa con la mano.- El ladrón desapareció en la nada tras decir que el debía ser un heredero de los seis caminos, justo después de saltar un precipicio en la frontera con Iwagakure. Sospechamos que debe tener alguna base por la zona y que se ocultó con…

-Olvidalo.- Sonó una voz desde la zona del país del agua.- Si pasó como dices, no lo encontrareis por allí.

Renzo lanzó una mirada rápida a Tenshi, mientras este daba un paso al frente.

-Desapareció en la nada porque simplemente quiso que fuera así. Necesitaría un tiempo para confirmarlo, la información no sería fácil de contrastar, pero por todas las evidencias presentadas, creo que se al menos que planea nuestro misterioso ladrón.- El que había sido alguna vez el compinche de Urahara se acercó a la mesa central. Navegó por su mente por 15 años de información que había ido memorizando de los libros de Urahara. Tomó el pincel junto al lienzo, y comenzó a dibujar un pórtico con columnas que se fue dibujando con tinta sobre él. Al terminar, una puerta como de ciudad quedó suspendida en el aire.- Un usuario Mokuton, un Rinnegan, un Mangekyo eterno capaz de usar Izanagi… Hay muchas leyendas sobre el Rikkudo Sennin, pero mas allá de los mares, hay una que aquí no llegó a extenderse. Nuestro ladrón parece tener un sueño, pero parece que su sueño no es suficiente, y aspira a algo más grande…

Tenshi se levantó, pasando su mano alrededor del dibujo del pórtico.

-Aspira al sueño de Rikkudo.


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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Vie Jul 15, 2011 10:16 am

Capitulo 3: La tenue luz agita las sombras

-¿El sueño de Rikkudo?-Preguntó la Amekage, aunque la pregunta resonaba en las mentes de todos los presentes.- ¿Que quiere decir eso?

-Es una leyenda, como tantas otras, solo que esta viene de algo más lejos.-Dijo el Anbu de Kirigakure.- Trataré de explicarlo tal cual lo recuerdo.


Según la leyenda, el sabio de los 6 caminos, el Rikkudo Sennin, tenía el poder de alterar incluso la realidad. A la habilidad de convertir el pensamiento en realidad y la realidad en pensamiento, la llamó “Izanagi”. El problema, es que tras convertirse en el Jinchuriki del Jubi, la mítica bestia de 10 colas a partir de la cual nacieron los Bijuu, el Rikkudo Sennin comenzó a tener problemas con Izanagi.

Su poder había crecido tanto, que inconscientemente, alteraba la realidad cuando dormía, en sueños. Cuando el Rikkudo se dio cuenta de ello, usó sus poderes para crear un portal a un lugar vacío, inexistente, donde pasaba las noches. Aquel mundo, que poco a poco se fue llenando con las ideas y pensamientos del Sabio, terminó por convertirse en una muestra de la Utopía que el sabio buscaba. Con su poder, el Sabio podría haber transformado el mundo, pero él creía que debe ser la gente por si misma la que convierta el mundo en el lugar que el deseaba.

Aquel portal que había creado mantenía separados el mundo real del mundo onírico del Rikkudo Sennin. Era imposible que nada del mundo del sueño viajara al mundo normal, ni viceversa. Tan solo el Rikkudo Sennin podía cruzar esa puerta. Cuenta la leyenda, que en ocasiones, el sabio dejaba salir parte de su sueño, cuando ello ayudaba a la gente que lo necesitara: Dejó salir cultivos en tierras baldías, nubes en zonas desérticas, animales en zonas sin caza…

Pero nada era tan fácil como aparentaba. Cuando el Sabio dejaba salir parte de su sueño al mundo, parte del mundo entraba a su sueño, ya que es imposible que ambos coexistan en el mismo plano. A la larga, el mundo del sueño se llenó con sus propios habitantes, que eran copias de todas y cada una de las personas del mundo. En aquel mundo, el Rikkudo era un autentico dios. Tras su muerte, el pórtico que usaba el Sabio para viajar de un mundo a otro fue sellado y ocultado, para que nadie entrase nunca. Si alguien con el poder del Sabio de los 6 caminos entrase al mundo del sueño, al “Sueño del Rikkudo”, podría usar Izanagi para rehacer el mundo a su propia imagen y semejanza.


Tras escuchar la leyenda, se formó un silencio incomodo en la sala. La Hokage terminó por romperlo.

-Así que… ¿Suponemos que ese ladrón quiere encontrar el portal para acceder al mundo del sueño del Sabio?-Lanzó una mirada a los otros Kages, buscando opiniones.- De ser así… ¿Qué supondría eso realmente? Ciertamente ese ladrón ha captado mi interés, pero no veo la amenaza que pueda suponer que habite ese mundo.

Algunos murmullos de duda se mezclaron con otros de afirmación. El antiguo discípulo de Urahara negó con la cabeza.

-Que habite ese mundo, incluso que posea esos ojos, no es el autentico problema. Si una aldea quisiese buscar para si los ojos que robó, o usar el portal, seguiría siendo un asunto meramente concerniente a las villas que se implicasen. El problema es que según la leyenda, el mundo del sueño “no existe”. Supongamos que el ladrón encuentra las ruinas. Que las consigue activar. Que entra al mundo del sueño del Sabio… Y durante un tiempo habita allí. Lo que allí experimente, supongamos según la leyenda una supuesta divinidad, solo sería “un sueño”. Su “existencia” y la de su mundo onírico serían… Irreales, insatisfactorias.-Tenshi paró un momento, tomando aire. Hubiera preferido que Urahara estuviera allí para contar todo aquello, pero Ren le había pedido que hablase de lo que supiera.- Al final querría que su mundo y su “existencia” fueran completas, traerlas a nuestra realidad, pero eso supondría…

-Que la nuestra pasaría a ocupar el mundo del sueño.-Interrumpió la Kazekage, levantando la pluma tras haberse hecho un resumen esquemático de todo.- Si forzase que su mundo de ensueño ocupase nuestra realidad, el mundo tal y como lo conocemos sería sustituido por su “sueño”, por lo que todo lo que nos rodea pasaría al mundo onírico, donde nos podría…

-Borrar, si lo desease.-Terminó la Amekage. Se acomodó en el asiento, con gesto serio y pensativo.- Tenshi-san, ¿Qué veracidad tiene esta historia? No podemos pasar por alto que eres el único aquí que conoce esa leyenda. Y aun si la leyenda es cierta, ¿Cómo podríamos saber hasta que punto es una autentica amenaza?

El Anbu se disponía a hablar, cuando el Mizukage tomó la palabra.

-Yo me fío de Tenshi. Si la información que maneja proviene de Urahara, entonces la información que ha compartido con nosotros es fiable. Sobre si es una amenaza…

-No puedo saberlo.- Contestó Tenshi.- Incluso si el ladrón conoce la leyenda, esta sigue siendo una leyenda. Claro, que también eran leyenda los dragones hasta su proliferación, los Bijuu, el Rinnegan…

-El fénix.- Añadió Masamune. El Raikage Apoyó los codos sobre la mesa, entrecruzando los dedos.- Los rumores que viajan de país en país son muchos, y hay testigos que aseguran que ese ave de muerte era cierto Ninja de Kirikagure… ¿Cómo sabemos que esto no es una estratagema? Una burda falacia ideada por un ave asesina.

Renzo se iba a levantar para reprender al Raikage, pero Bara se adelantó.

-Eso es imposible. Yo misma fui la última en enfrentarme al fénix, y tras el combate…-Miró unos instantes a Tenshi. Luego tomó aire y continuó.-Es cierto que este ninja era el que poseía dicha fuerza, pero tras el combate, el fénix fue sellado en un arma que momentos después desapareció. La criatura que atacó a varias aldeas ya no habita en Tenshi.

-Eso… No es del todo correcto.- Respondió el Anbu de Kirigakure, para sorpresa de todos.- La fuerza fénix es una entidad dual. Tras el combate donde fue derrotada, la fuerza fénix se separó en dos, quedando una mitad, la más poderosa, encerrada. Sin embargo, mi cuerpo aun hacía las veces de conductor para el resto de su poder.

-¿Entonces confirmas que no podemos confiar en ti?-Preguntó la Hokage, muy pensativa, mientras Anna le susurraba algo.

-No exactamente.-Apuntó el joven que aún seguía en el centro de la sala.- Perdí mi capacidad como conductor del fénix en un enfrentamiento con Criss de Iwagakure.

-¿El señor Criss está bien?-Preguntó uno de los jounin de la Roca.- ¿Sabe su paradero actual?

La voz de Uwasa contestó la pregunta.

-Criss Blackwing estuvo un tiempo entrenándome, pero hace tiempo que no se nada de su paradero. Me temo que sigue viajando de aldea en aldea.

Tras el breve inciso, Tenshi continuó.

-Del mismo modo que Bara consiguió sellar al fénix con la espada que Urahara cedió, yo usé la mía con el mismo fin. Mi cuerpo está libre de la influencia del fénix.

-Entonces, compañeros Kage, es hora de deliberar.- La Amekage tomó la palabra, por lo que Tenshi volvió junto a Renzo.- Aun si la leyenda que acabamos de escuchar es falsa, el ladrón ha tomado unas armas muy poderosas. Y en caso de ser cierta, tenemos que tomar una decisión, pues esto incumbe a todas las aldeas. ¿Alguien tiene alguna propuesta?

Masamune se levantó, tomando la palabra.

-La situación es preocupante, pero Kumogakure no puede permitirse desplegar un equipo con la actual situación. Estamos dispuestos a colaborar, pero no voy a aceptar una alianza formal de aldeas.

La Hokage se levantó mientras el Raikage tomaba asiento.

-Coincido. La situación no es propicia para una gran operación. Sin embargo, propongo que con el apoyo de todos los que accedan, se formen pequeños equipos que puedan explorar todos los países con inmunidad. La prioridad debería ser encontrar al ladrón, pero deberíamos buscar información sobre él, así como, si los recursos lo permiten, buscar el portal al mundo del sueño del Sabio. Si existe, será una confirmación de que la situación es grave.

Cuando Sakura se sentó, Bara tomó la palabra.

-Suna comprende la gravedad de la situación, y si bien tampoco queremos una alianza múltiple formal, aceptamos colaborar.

Tras la intervención de la Kazekage, Renzo se incorporó y habló.

-Kirigakure acepta participar, pero también nosotros daremos a disposición recursos limitados.

Uno de los Jounins de la Roca tomó la palabra tras los Kages.

-Como representantes de Iwagakure, lamentamos no poder ayudar en la empresa aquí tratada, pero facilitaremos la búsqueda dejando nuestras fronteras abiertas a los grupos de rastreo que sean designados.

Rinko asintió, levantándose la última.

-Queda entonces decidido. Propongo que se dedique a la búsqueda de información, del ladrón, y del lugar del portal a los efectivos reunidos aquí, para no levantar la voz ni dejar que corran rumores. Cada aldea cederá al Anbu que se encuentra aquí, junto al ninja que han traído. Si están conformes, por favor, manden a sus unidades.-La Amekage hizo un gesto, y Uwasa y Daichi tomaron la posición al frente de la mesa.-Lamento que Uwasa no cumpla el requisito de ser gennin o chunnin, pero dado que ya ha tratado con el ladrón, creo que es la mejor opción que puedo ofrecer.

Con una mueca, Sakura señalo delante de ella y Anna y el chunnin Hisashi tomaron posición.

-Konoha cede a los dos ninjas para la misión que les sea asignada.

Bara miró a Sasori, y tanto el como Ninkuro se presentaron al centro.

-Suna envía a sus dos shinobi para el cometido.

Masamune dio un toque en la mesa, y la Anbu peliblanca y el gennin Nakayoshi se pusieron delante.

-Kumo cede a Nakayoshi y Shiro para la misión.

Ren asintió, cruzando los dedos frente a sí, mientras Tenshi y Ruiyoku completaban el grupo.

-Kiri ofrece los dos shinobis para la misión que se les encomiende.

Cuando el grupo estuvo completo, el alcalde de la villa se levantó, sonriente y afable.

-Como testigo de la reunión, confirmo la instauración de este grupo de shinobi de manera temporal para lidiar con la actual crisis. Los detalles se tomaran en una reunión esta tarde para definir la función de cada miembro del equipo. Por ahora. ¡Queda concluida la sesión!

Tras la sesión matinal, cada grupo se separó para esperar a la sesión de tarde. Todos tenían aun sus dudas, pero si el riesgo existía, debían ocuparse de la situación cuanto antes. Pero si la crítica situación evitaba que se levantaran sospechas entre los grupos: Los miembros de Kumogakure preferían no tener que compartir grupo con los de Konoha o Kirikagure, por las sospechas sobre los atentados. A pesar de haber convocado la reunión, los miembros de Ame tenían sus reservas sobre trabajar con Suna, por la bandana que se encontró tras el ataque a la aldea. Organizar los equipos sería complicado, pero lo que si tenían claro es que no separarían a los miembros de sus aldeas de sus aliadas.

La sesión de tarde fue mas tranquila, pero la tensión aun estaba presente. Efectivamente, los conflictos y sospechas entre las aldeas hizo complicado formar los grupos. No era correcto colocar aldeas con conflictos juntas, por miedo a la traición, pero separar los grupos completamente solo crearía desconfianza entre los equipos asignados a cada misión, y necesitaban total cooperación. Mantener el equilibrio iba a ser complicado. Tras más de dos horas, los equipos quedaron formados:

El grupo formado por Tenshi, Hisashi y Anna buscarían información sobre el ladrón. Los contactos de Tenshi y Urahara posiblemente podrían resultar útiles, y el sharingan de la Uchiha sería de extrema útilidad para conseguir información en caso de que hubiera algún interrogatorio.

Para buscar al ladrón, el equipo constaría de Sasori, Uwasa, Daichi y Ruiyoku. Siendo posiblemente el equipo más fuerte, tendrían la mejor oportunidad de derrotar al ladrón si le encontraban, y las habilidades de rastreo del grupo en general eran las más adecuadas.

Por último, para la búsqueda del pórtico, Shiro, Nakayoshi y Ninkuro formarían el último equipo. Era el equipo que menos potencia de fuego necesitaba, pero tenían recursos suficientemente variados para afrontar una emergencia.

Al final del día, los equipos se prepararon para abandonar la aldea. El grupo de búsqueda de información viajaría hacia el sur para tratar de conseguir información del mercado de Iyawaru. El equipo de busqueda y captura seguiría el mismo camino, pero continuarían hasta el norte de la roca. El grupo de búsqueda de las ruinas pasaría primero por la tienda de Urahara para tratar de conseguir más información sobre la leyenda. Los grupos salieron simultáneamente hacia sus respectivas misiones, y una hora mas tarde, los Kages volvieron a sus villas.

La noche ya había caído, y el alcalde de la pequeña villa se dirigía a su hogar. Estaba emocionado por lo sucedido, y aunque debiera permanecer como secreto, cuando todo pasase la publicidad sobre la reunión favorecería el turismo a la zona. Pensaba aquello, cuando llegó a un callejón por el que pretendió adelantar camino. Cuando estaba a solo unos metros de su casa, se fijó en una tela que ondeaba al final de la pequeña callejuela. La oscura capa giró, bloqueando el camino. El anciano alcalde redujo su velocidad, hasta llegar frente a la figura, que era más grande que él.

-¿Asustado, viejo?-Una tranquila y segura voz escapó de los pliegues de la capucha.- Venga, que he sido bueno, llevo días protegiendo la aldea a cambio de solo un poco de arroz para comer. ¿No me contaras que ha pasado?

El alcalde suspiró, continuando su paso y pasando al lado de la figura encapuchada, que le siguió lentamente.

-No debería. Ha sido una reunión secreta, y me gustaría que la aldea consiga algo de buena fama. Agradecemos tu labor estos días, pero revelar la información…

Una risa bastante alta salió de la capucha, y el alcalde hizo un gesto de que bajara la voz.

-Perdona, viejo.- Se disculpó.- No hace falta que me cuentes todos los detalles, solo quiero saber que se ha hablado.

-No me gusta ser indiscreto. Pero le seré sincero, le tengo tanto miedo como respeto, así que le resumiré un poco las cosas, y espero que después se marche de nuestra aldea.-Un golpe de viento les sorprendió al salir del callejón, que apartó la capucha de la capa, descubriendo al vigilante nocturno.- Espero que esté de acuerdo con ello.

El anciano miró el rostro conocido, de pelo azulado y cicatrices, que ya había estado allí unos días, y que esperaba que pronto se marchase.

-¿Lo hará, señor Blackwing?

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Lun Jul 25, 2011 4:41 pm

Capitulo 4: Chispas

El marcado estaba cubierto, debido a la intensa lluvia. A diferencia de otros días, que había sido más intermitente, ahora el agua comenzaba a ser un problema. La falta de clientes durante dos días les habían dificultado mucho las cosas, y con la tormenta les costaría recuperar los ingresos de esos dos días. Un mercader en concreto estaba especialmente enfadado. Le habían robado un tesoro muy preciado, y eso que el había denunciado alas autoridades que posiblemente había un ladrón interesado en sus mercancías. Después de cubrir con toldos su estante, se refugió de la lluvia bajo la cubierta. En la oscuridad de su cubierta, se sentó en una silla robusta, suspirando. Se lamentaba de no haber pagado a esos ninjas para que continuaran buscando al ladrón, pero el enfado del momento le había podido. Un rayo cruzó el cielo y el relámpago iluminó unos segundos incluso por debajo de los toldos. Cuando la luz se fue, todo parecía aun más oscuro. Cuando el siguiente destello iluminó el refugio, dos figuras que antes no estaban se abalanzaron sobre él, tomándolo de las manos, apretándolas contra la espalada de la silla y atándolas con una cinta. Fue tan rápido que no pudo pedir ayuda, menos aun cuando le taparon la boca con una mano. Notaba el sabor del cuero en su boca, pero se olvidó de ello al ver dos ojos azules mirándolo de cerca.

-Lamento la brusquedad, pero me temo que no tenemos el tiempo ni el ánimo de preguntar amablemente.- La voz susurrante provenía de unos labios que no alcanzaba a ver a través de la máscara pintada con rostro de ave.- Va a decirnos de donde sacó el objeto que le fue sustraído hace 3 días. No es una petición, es un hecho. Esto no tiene que durar, y usted no tiene por que ser herido.

Lentamente, la figura retiró la mano, asegurándose que el vendedor no gritaba. Tras concederle unos segundos para tomar aire, el captor más cercano le miró, esperando una respuesta.

-Vosotros shinobi sois realmente molestos.- El tendero dejó escapar las palabras como un aguijón.- Estaba pensando en llamaros de nuevo, realmente me gustaría recuperar mi…

La segunda figura dio un golpe en el respaldo de la silla, acercándose al tendero a la misma distancia que el otro.

-No queremos oír eso. Va a decirnos lo que queremos saber. Y no se equivoque, no nos va a engañar. Cuando nos vayamos, sabremos si o si lo que queremos saber.

El tendero miraba incrédulo a la segunda figura. ¿Qué maneras eran esas de dirigirse a él?

-Mis fuentes y proveedores son secretos. Y mas os vale decirme ahora mismo quienes sois, porque si lo descubro, conseguiré que en vuestra aldea os cuelguen y os quemen, por tratar de…

La primera figura volvió a tapar la boca del mercader, mientras miraba a su acompañante.

-Es inútil. Si se parece en algo a Urahara no nos dirá nada. Usa tu sistema, solo espero que el no esté entrenado para soportarlo.

El tendero desvió la mirada de uno a otro, confuso. ¿Usar que?

-Debimos usarlo desde el principio.-Espetó la segunda voz. Ahora que se fijaba, tenía un cierto deje femenino. De pronto la mascara se acercó mucho hasta su rostro. Por primera vez observó el destello rojizo tras los orificios para mirar.- Abra bien los ojos…

Se sobresalto, despertando. La maldita lluvia seguía, y no parecía que los clientes fueran a volver con ese tiempo. Ya iban 2 días y medio que no conseguían recuperar la clientela, y les iba a costar recuperar las perdidas. Se levantó a echar los toldos, para que no se mojasen las cosas del estante. Al salir, comprobó que estos ya estaban echados, aunque no recordaba haberlo hecho. Le llevó una mano a la cabeza, rascándose la nuca. Notó una leve molestia en las manos, como si le faltara sangre. ¿Qué había estado haciendo mientras estaba dormido? Refunfuño, molesto. Primero le robaban, luego la lluvia, y ahora no sabía por que le molestaban las muñecas. Vaya semana llevaba el pobre tendero.

Entre los árboles, Tenshi se quitó su mascara, guardándola y dejando que la lluvia le golpease el rostro. Anna, por su parte mantenía la suya aun puesta. Hisashi les esperaba medio kilómetro más al oeste.

-¿Estas cómoda con esa máscara? Yo ya he visto tu rostro, no es como si tuvieras que esconder tu identidad.- Comentó Tenshi, que en ese momento rebotaba contra una rama para continuar avanzando de un salto.

Anna permaneció en silencio, sin dirigirle la mirada, esquivando un montón de hojas.

-Que se sepa quien soy no es motivo para que no cumpla con mi deber de mantener mi rostro cubierto. Estamos en un mundo que no perdona los errores del pasado, sean o no culpa nuestra, ¿No es así, fénix?-Pronunció la última pregunta con veneno en las palabras.

-Como sea.-Suspiró el Anbu de Kirigakure.- A veces cansa que las cosas sean iguales, ¿sabes? No importa si ya no soy el fénix, todo sigue igual, y a veces eso es repugnante.

Anna se giró por primera vez para mirarle, a través de la máscara.

-Supongo que si toda la sociedad te ve cono un paria, te acabas convirtiendo en uno. ¿Acaso te gustaría cambiar las cosas, hacer que sean como tú deseas?

Tenshi respondió la mirada, observando intensamente los ojos de Anna a través de la máscara. Ella se la reajustó, girando el rostro. Tenshi soltó una risita.

-Supongo que todos queremos en mayor o menor medida que las cosas cambien para un lado u otro. Supongo que lo que realmente diferencia a la gente es que métodos estamos dispuestos a usar para el cambio, ¿No?-Sonrió dedicándole una rápida mirada.- Y tranquila, no trataba de leer tu rostro, solo lamentaba que siendo tan guapa lo lleves cubierto.

El silencio permaneció entre ambos hasta que llegaron al pequeño campamento que tenían montado donde esperaba Hisashi. Mientras ellos interrogaban al tendero, el había estado buscando rumores.

-¿Qué habéis conseguido?-Preguntó el chunnin, mirando más a Anna que a Tenshi, aunque esta aun llevaba la máscara.- Yo no he tenido demasiada suerte con los rumores. Nadie parece saber nada el ladrón, ni reconocen el retrato robot.

Mientras Tenshi se quitaba la capa para ponerla a secar al lado del pequeño fuego que tenían preparado, la Anbu de Konohagakure informó a Hisashi.

-Hemos sacado menos de lo que quisiera, pero más de lo que esperaba.-Grácilmente, Anna se sentó, ajustando sus ropas.- El rinnegan que el tipo vendía había sido robado hace tiempo de un cuerpo. Según lo que sabemos, posiblemente fuera un rinnegan sumiso: Es decir, no de un poseedor original, si no los ojos de uno de los “caminos”.

Hisashi miró con gesto totalmente nulo a Anna, esperando. La chica suspiró tras la máscara.

-Odio trabajar con novatos…-Se lamentó en un susurro.- Los portadores del rinnegan tienen varios poderes conocidos como “caminos”. El problema es que el cuerpo solo puede usar un camino en concreto en un momento dado, así que, para poder utilizar sus poderes en todo momento, los poseedores del rinnegan “ceden” de algún modo sus ojos a otros cuerpos de personas fallecidas, dotándolos de sus mismos ojos y controlándolos. El ojo robado parece ser de ese tipo.

Hisashi golpeó con un puño la palma de su otra mano, como si entendiera.

-Entiendo. Así que es un rinnegan de pega, ¿no?-Preguntó, girándose a mirar a Tenshi, que había puesto a calentar 3 raciones de comida.

El Anbu de Kiri bajó el rostro, pensando unos segundos.

-No del todo. Esos ojos siguen siendo muy valiosos. Si ese ladrón tiene realmente algo de sangre de Rikudo, posiblemente pueda hacer “oficial” ese rinnegan. Ni siquiera estamos del todo seguros que sea un rinnegan sumiso. Por suerte, hemos conseguido información sobre el otro ojo, el sharingan de Uchiha Tetsuo. Seguiremos esa pista, tenemos al tipo que lo robó, al menos su nombre.-Tenshi sacó las raciones del fuego, ya calientes, y le ofreció una al chunnin de Konoha.- La comida esta lista.

Hisashi se acercó al fuego para coger una de las raciones, pero antes de llegar, Anna se interpuso. Tenshi la miró con gesto neutro, aun sujetando la ración en la mano.

-Si tanta hambre tienes, solo tenías que pedírmela, no hace falta colarse.-Espetó en tono monotono el Anbu, ante la silenciosa chica.

-No te metas en asuntos de Konoha. Cuando sepamos la información necesaria sobre el sharingan de Tetsuo, apártate y deja que nosotros nos ocupemos del tema. Un ninja de Kirigakure no va a meter las narices.-La voz de Anna sonaba severa e imponente, defendiendo el territorio.

Era una de esas cosas a esperar. Tensiones entre las aldeas, incluso a ese nivel. A pesar de que los dos kages fueran hermanos, cada aldea tenía sus propios intereses. El sharingan era de Konoha, y los motivos de Tenshi o Renzo para con el doujutsu poco importaban a la Anbu, que solo trazaba la linea… La luz anaranjada del fuego chispeante y el crujir de las llamas sobre la leña iluminaban y daban una música de fondo particular a la situación, haciendo ver mas tétrica la mascara de la Anbu, y resaltaba el rojo de sus ojos, mientras el rostro del joven de Kirigakure quedaba escondido en las sombras por las llamas tras su cuerpo. Tenshi tomó otra ración, lanzándola sobre Anna hasta las manos de Hisashi y dándole en la mano la otra a Anna.

-En lo que a mi respecta, podéis atragantaros con él.-Contestó escuetamente, tomando su propia ración.- Saldremos en media hora, para poder hablar con mis contactos en las fronteras de Kumogakure cuanto antes.

Sin más palabras, Tenshi se quedó junto al fuego, mientras Anna echó a caminar a su lado. Hisashi se hacía una idea de por que todo era tan tenso entre los dos Anbus, que aunque trabajando en el mismo grupo, debían defender los intereses de sus aldeas. Con gesto algo decaído, siguió a Anna. Le hubiera gustado hablar de espadas y técnicas con Tenshi, pero no creía que fuera lo mejor en ese preciso momento.

Volvía a ser casi de noche, y el grupo de busqueda del ladrón llevaba un dia casi sin parar en su busca. Pero bajo la luna llena, y desde lo alto de una montaña cerca de las fronteras del pais del fuego, la suerte sonrió.

Uwasa reconoció, en la distancia, una capa color oliva.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Lun Ago 01, 2011 11:41 am

Capitulo 5: El rostro de la pesadilla

-¿Estas seguro de que es ese?-Preguntó en voz baja Sasori, mientras al igual que los demás, ajustaba su capa oscura para pasar más desapercibido en la oscuridad de la noche.- No podemos arriesgarnos a atacar a un inocente, pero si es el ladrón, tenemos que ir a atraparle en serio.

Uwasa permanecía de nuevo en silencio, con los ojos cerrados, mientras mantenía el rostro en dirección a la figura que perseguían. Ante la mirada de Daichi, Ryuyoku y Sasori, abrió los ojos asintiendo con seguridad.

-En su capa quedan restos de mi veneno, estoy seguro.-Uwasa se retiró disimuladamente la mascara, antes de cerrarla de nuevo del mismo modo.- Estoy tan acostumbrado a notar la presencia de veneno, que cuando hay algo emponzoñando el aire limpio, lo noto con mucha facilidad. No puedo decir que es el con total seguridad, pero si es su capa.

Comenzaron, aun desde una distancia prudencial y desde las alturas, a seguir a la figura. Pronto saldría de la zona de valles, y entraría de lleno en la zona sur de Konoha. Debían atraparle antes de entrar en los bosques. Adelantándose a su objetivo, Ruiyoku y Sasori se adelantaron, mientras Daichi y Uwasa le rodeaban desde atrás. En un valle especialmente estrecho, de 10 metros tan solo de amplitud, y con paredes bastante pronunciadas, una explosión cortó el camino a la figura, que se detuvo a unos metros del obstáculo de rocas. A su espalda, de las sombras, Daichi y Uwasa taponaron la salida, mirando a la figura, que aun permanecía de espaldas a ellos.

-Queda usted detenido por orden de la Asociación Shinobi.-Pronunció Daichi en voz alta, adquiriendo una pose ofensiva, con un kunai en la mano.- Se le acusa del robo de material altamente peligroso. ¡Identifíquese y ríndase!

Uwasa permanecía en tensión, al lado del Anbu de su aldea. Su veneno había sido inútil en el anterior encuentro con aquel ladrón. ¿Que podría hacer para luchar contra él si era necesario? Criss le había ayudado con el control de su poder, pero no habían tenido más tiempo para mejorar sus otras habilidades de combate. Por un momento, se sintió diminuto, pero su falta de confianza tendría que esperar.

La figura había comenzado a darse la vuelta, en el preciso instante que una nube nocturna cubría la luz de la luna. Los dos ninjas de Amegakure ajustaron sus ojos a la falta de luz, pero el rostro de la persona continuaba oculto. Cuando la nube pasó, el misterioso encapuchado retiró la cubierta de su cabeza, dejando su media melena azul al aire, sus ojos oscuros y su piel tersa y joven descubierta. Uwasa, nervioso, se acercó un paso a Daichi.

-No puede ser él… Pero tengo un mal presentimiento.- Informó al Anbu, que asintió, manteniendo la posición pero tensando los músculos.

El joven de cabellos marinos sonrió de pronto de manera exagerada, abriendo ambas manos como si estuviera alegre por ver a un viejo conocido.

-¡El chico del clan Hakkam! ¡Debí suponer que te enviarían a ti a buscarme!-Uwasa tuvo un escalofrío al oír la voz, que si bien mucho mas joven, sonaba extremadamente parecida a la del ladrón.- Así que nos encontramos de nuevo, y de nuevo reclamas que devuelva lo que es mío por derecho. Se está volviendo un tema muy viejo, ¿sabes?

El joven comenzó a reír, cruzando los brazos en una actitud despreocupada. El jounin venenoso retrocedió unos centímetros. ¿Cómo podía ser? Quizás era un secuaz del ladrón, y trataba de ponerlos nerviosos, pero aquel chico desprendía el mismo aura que el viejo ladrón, y su risa era igualmente sádica. Había visto cosas sorprendentes como el poder de Criss, pero volverse joven no era algo a lo que estuviera acostumbrado, no sin un henge, y hasta esos se volvían obvios con un examen intensivo, pero en este caso, estaba seguro que no era una simple transformación. No era que tuviera miedo, pero sentía que la situación le superaba. Cuando más confuso se sentía, una mano le sacó de su ensimismamiento. Daichi apretó con cierta fuerza el hombro de Uwasa.

-Eres un ninja de Amegakure.- Le dijo, con cierta sequedad, pero con seguridad en su voz, que mantenía baja para que el joven no les escuchase.- Un jounin ni mas ni menos. Estas preparado. Creeme.

Esas escuetas palabras animaron a Uwasa. Criss, aunque le había entrenado, había minado mucho su confianza, haciéndole sentir débil. Pero Daichi tenía razón. Era jounin porque la aldea confiaba en él. E iba a corresponder esa confianza. Retomó su posición original, con más firmeza. Esta vez fue el quien habló.

-Se le ha ordenado identificarse. ¡Hágalo y entréguese sin oponer resistencia!-Sentía que podía conseguirlo. El no era un alfeñique, y Daichi era incluso Anbu de la aldea. Ambos podían detenerle.

El joven desconocido cambió la expresión de su rostro. Ahora miraba curioso, ligeramente confuso a ambos ninjas. Un gesto de desaprobación se dibujó en sus labios.

-Y de nuevo ordenes y amenazas…-Suspiró, bajando sus brazos, como abatido.- Las ordenes son para aquellos que son demasiado débiles para decir que no, y solo deberían profesarlas los fuertes…

El chico levantó la mano derecha, apuntando a ambos shinobi. El destello gris morado del rinnegan en la palma de su mano confirmó las sospechas de la identidad del joven.

-Los fuertes…-Continuó, acentuando su sonrisa.- ¡Como yo, Tendou Kaiho, el nuevo Rikudo Sennin!

Daichi no esperó a que el ladrón atacase. De su kunai brotaron dos rayos eléctricos que formaban un arco en su mano. En ese instante, 4 hilos de chakra atrapaban las extremidades del joven ladrón, inmovilizándolo, mientras Sasori, desde lo alto del muro de piedras causado por la explosión controlaba la técnica. A su lado, Ruiyoku sujetaba dos cuchillas oscuras que lanzó contra las piernas del ladrón desde su espalda. Instantáneamente, además, una flecha eléctrica salió disparada contra el joven de la capa color oliva desde el arco eléctrico de Daichi. Uwasa comenzó a realizar sellos, esperando a ver el efecto de la técnica.

Pero el efecto no llegó. En el instante que el jutsu y armas iban a impactar, el joven Tendou rió, mientras el ojo de su mano derecha se movía rápidamente en la palma de su mano.
-¡Shinra Tensei!-Todos los ataques salieron repelidos, deshaciéndose o rebotando contra el escudo que de pronto se levantó.- ¡Necios! ¡Os enfrentáis al poder de los seis caminos!

En un parpadeo, la figura del joven desapareció, reapareciendo a dos metros sobre las cabezas de Ruiyoku y Sasori. Ambos levantaron la mirada a tiempo de ver como de la mano izquierda del ladrón un brillo rojizo mostraba el sharingan activado en la palma de su mano, que cambió rápidamente de forma. Una esfera de fuego negro se formó en su palma. Antes de comprobar el efecto de la técnica, las sombras de Sasori y Ruiyoku se alzaron como agujas contra el cuerpo de Tendou, activadas por la habilidad del Nibi. Sin embargo, las agujas, a centímetros de clavarse en el cuerpo del ladrón, se dirigieron a su boca abierta, deshaciendo el chakra que terminó absorbido. Sasori aprovechó el instante de confusión para realizar sellos, usando su manipulación metálica para desestabilizar la pared en la que estaban, provocando una avalancha con la que tanto él como Ryuyoku pudieron alejarse, mientras Tendou, que había tenido que cancelar su técnica para poder absorber las sombras, de pronto quedaba en el aire en plena caída.

Uwasa no podía desaprovechar la oportunidad. Se quitó la máscara aprovechando que los demás estaban distraídos para disparar una nube de aire ponzoñoso hacia la zona donde el ladrón caería. El veneno paralizante debía funcionar esta vez. Lo había cargado especialmente potente para que afectara a su rival. Pero para cuando segundos después se volvió a colocar la máscara, recibió la desagradable sorpresa de ver como una capa de árboles brotaba a ambos lados del precipicio, atrapando en la caída a Tendou y manteniéndole sobre la nube venenosa. Una vez hubieron aterrizado, Sasori y Ruiyoku pusieron en marcha el plan B: Ruiyoku usó su propio elemento Mokuton para hacer brotar raíces debajo de las de los árboles creados por el ladrón. Estos, debilitado su agarre, hicieron que Tendou perdiera el equilibrio, momento en que una marioneta con capa blanca salió de entre las rocas bajo los árboles, que oculta bajo las hojas pilló desprevenido al ladrón, que cayó entre las ramas hacia el veneno.

O nuevamente, eso parecía. En medio del aire, Tendou realizó una invocación, apareciendo a sus pies un mono gigante, que se atrapó a los lados del barranco. Daichi había realizado sellos mientras los demás maldecían, habiendo esperado que el ladrón cayese al veneno. De pronto, una fuerte lluvia comenzó a caer sobre todos, pero cada gota parecía dura como una pierda. Desgraciadamente, los 4 ninjas también estaban expuestos al ataque. Mientras sobre el gorila, Tendou abría la boca, absorbiendo las gotas que caían sobre él, Daichi tuvo que realizar su adaptación a mono, cubriendose a si mismo y a Uwasa con una esfera negra que cubrió a ambos. Sasori hizo lo propio, usando una marioneta de defensa para cubrirse con Ruiyoku.

-¡Maldición!-Exclamó frustrado Sasori, mientras trataba de mantener la concentración en el control de la marioneta, a pesar de los fuertes y repetidos golpes.- ¡Daichi no debería haber hecho eso!

Ruiyoku lo entendía. Aun recordaba la batalla en la niebla contra el Nibi: Cuando un ninja de alto nivel pelea, sus ataques pueden tener efecto tanto sobre el rival como sus propios compañeros. Cuanto mas poderosa es una técnica y el ninja que la usa, menos recomendada es para usarla con mas gente.

Uwasa comenzaba ponerse nervioso de nuevo. ¿Es que nada afectaría a ese tipo? Esa técnica de Daichi les había obligado a ponerse defensivos a los 4, pero aquel tipo solo se había puesto a absorber la técnica como si nada. No entendía como los otros 3 mantenían esa estoicidad. Le temblaba el labio bajo la mascara, quizás porque él era el único que había contemplado el cambio del ladrón, y aun sentía algo de miedo. Miró a su compañero, que parecía concentrado en mantener la esfera. Ni siquiera reparó en sus rasgos animales, o en el obvio ojo que había aparecido en su boca. Tenía que hacer algo. No podía depender así de los demás, no porque ellos le protegieran, si no porque no sentía que pudiera hacer nada por ellos. La voz de Ruiyoku se levantó, alertando a los dos ninjas de amegakure que no veían el exterior desde la esfera.

-¡Tened cuidado! –El ruido del agua golpear se redujo de pronto, a pesar de que la técnica debía aguantar aun unos segundos.- ¡Va a atacar con el agua!

Al instante, Daichi deshizo su técnica defensiva, readaptando su forma normal. Sobre sus cabezas, las pesadas gotas de agua comenzaban a arremolinarse en un tornado, mientras Tendou realizaba sellos. Los 4 ninjas aprovecharon el instante para reagruparse. El ladrón señaló con ambas manos contra el grupo, y el tornado de agua superdensa se disparó hacia ellos. Al grupo le faltaba haber trabajado más antes, y cada uno comenzaba a realizar de nuevo sus técnicas defensivas. En ese instante, el joven del clan Hakkam tocó los hombros de sus dos compañeros Anbu. No era el más poderoso, pero no podía seguir siendo un inútil. Bajo el ruido del viento y agua golpear árboles y paredes. Resumió su plan a los demás. En el momento del impacto, la marioneta de Sasori se interpuso cubriendo a los 4 ninjas en su interior. Daichi y Ruiyoku hicieron sendos sellos, y el agua del tornado, que aun llevaba chakra de Daichi, salió de las corrientes de viento, tomando formas de sendos dragones.

Forzado a anular su técnica, el ladrón comenzó a absorber de nuevo el agua. En ese instante, y mientras tenía su atención concentrada en su técnica, salió de una de las paredes una salamandra, que atrapó con sus mandíbulas uno de los brazos del gorila. La invocación del ladrón gritó de dolor, desapareciendo junto con la salamandra. Del mismo orificio, Uwasa disparó una nueva nube de gas contra la zona de aterrizaje del rejuvenecido ladrón, par reforzar la anterior, medio disipada por la lluvia y el viento. Su rival estaba en caída libre, y si trataba de absorber el veneno, no podría evitar el impacto contra el suelo. La marioneta de Sasori desapareció en una explosión de humo, dejando a los tres ninjas y un agujero entre ellos por donde Uwasa había escapado con su invocación. Esta vez, y maldiciendo, Tendou se precipitó a la nube, desapareciendo de la vista de los demás.

Uwasa volvió de un salto con los otros, que le felicitaron por haber desarrollado tal estratégia sin apenas tiempo de reacción. El chico vendado se ruborizó con los cumplidos, agradeciendo que las vendas le cubriesen. Había estado hablando por separado con los otros integrantes, y había memorizado algunas de sus habilidades. Al no poder realizar el mismo tipo de técnicas que ellos, había observado el funcionamiento de las técnicas de su rival. Un gesto que se ganó el respeto de los presentes, y para su sorpresa, de si mismo.

Sin embargo, y cuando todos estaban por celebrar la victoria, la nube de veneno comenzó a concentrarse, como succionada. Todos contuvieron la respiración. Era imposible: si hubiese absorbido la nube mientras caía, se hubiera golpeado contra las rocas del derribo anterior, y muchas eran afiladas y mortales. Incluso si con la técnica de repulsión pudiese escapar del gas durante un instante y destruir las rocas, el gas se hubiese mantenido alrededor, y estaba tan cargado que debería haberle afectado con tan solo respirar un poco. Cuando la nube estaba más diluida, observaron la figura de Tendou. La esfera de fuego negro había de nuevo en la mano del ladrón, y todo el gas venenoso estaba siendo ser succionado hacia su interior, dejando el aire limpio a su alrededor. Bajo sus pies, sin embargo, las rocas estaban pulverizadas.

Los 4 ninjas pensaron lo mismo, aunque ninguno lo pronunció en voz alta. Y mejor así. No hubiera quedado bien que ninjas de su rango pronunciasen semejantes blasfemias.

Con la mano izquierda levantada con la bola en llamas negras, Tendou levantó la derecha, y de pronto, los 4 ninjas perdieron el agarre con el suelo.

-¡Bansho Tennin!-Exclamó el ladrón, mientras los 4 flotaban rápidamente hacia él, dirigiéndose a la esfera de llamas negras.

No tenían modo de volver a pisar el suelo, y a medida que se acercaban, los 4 pudieron comprobar como, a medida que llegaban las rocas y hojas a la esfera, estas se quemaban como desintegrándose. Ruiyoku, Uwasa y Daichi comenzaron a hacer sellos, pero fue de nuevo la marioneta de Sasori lo que, callendo desde el aire tras Tendou, le golpeó la nuca, haciendo que cancelase sus dos técnicas.

Mientras los 4 caían de forma algo torpe, Tendou se recuperó, activando su Shinra Tensehi para alejar a la marioneta y los shinobi, antes de que estos pudieran recuperarse. Inmediatamente, y jadeando por el esfuerzo, la esfera de llamas negras volvió a aparecer en su mano izquierda, pero esta vez, fue el mismo ladrón quien desapareció, como absorbido por la esfera.

El equipo entero se incorporó, confuso. ¿Acaso se había inmolado? ¿Así sin más? Agudizaron sus sentidos, atento a cualquier signo del ladrón.

-Es como la vez del barranco. -Indicó Uwasa, que cubría el camino por el que habían venido, mientras los demás observaban hacia adelante, arriba e incluso Ryuyoku palpaba el suelo tratando de notar perturbaciones entre las sombras.- Si volvió entonces, puede volver ahora.

De pronto, en lo alto de sendos lados del barranco, la figura de la capa oliva observaba a los 4 shinobi.

-No está mal. Habéis sido las cobayas perfectas para mis nuevos poderes. He de admitir, es mas difícil de controlar de lo que esperaba.-Una nueva esfera de fuego negro brotó de la mano de Tendou.- Pero ahora entiendo mejor como funcionan estos poderes. No os equivoquéis, por oponeros a mí, vais a morir. Pero habéis sido útiles, así que os permitiré vivir lo suficiente para lamentar vuestra debilidad. Recordadlo, ninjas: Solo respirareis un día más por mi capricho.

Nuevamente, la esfera pareció engullir al ladrón, dejando a los 4 shinobis con solo más preguntas, y tan solo una cosa segura.

Tendou Kaiho, el ladrón, tenía el poder de los seis caminos, pero se había mostrado aun más poderoso que las leyendas que hablaban de este.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Jue Ago 25, 2011 9:47 am

Capitulo 6: Las pruebas



“Una cueva en lo profundo de un volcán. Es tan endiabladamente poético y obvio, que nadie se molestaría nunca en buscarlo en un sitio así. ¿No os parece? Pero soy un amante de lo clásico, así que a mi me fascina de un modo exagerado… Y ahora…¿Cómo vais a pagarme?”

Nakayoshi aun recordaba la conversación con Urahara. La información no había salido precisamente barata, pero el precio pagado había sido sin duda bien aprovechado. En los límites del país del rayo y el fuego, en las cordilleras más feroces, se encontraba el lugar donde dormía placidamente el “Kusai Iki”, el “Aliento del Dragón”, el volcán más feroz de toda la región ninja, y que llevaba siglos dormido.

Tal como Urahara había informado al grupo de Shiro, Nakayosi y Ninkuro, en la base de aquel volcán se encontraba una cueva. En dicha cueva, como había predicho Urahara, encontraron una pared con grabados escritos en un idioma antiguo tras varios metros de descenso en la oscuridad, donde algunas bolsas de aguas termales yacían bajo el suelo. El dibujo de un mapa, un puzzle, tenía que ser resuelto para poder avanzar mas allá de ese punto. Era toda la información que tenía, pues nadie, en siglos, había cruzado aquellas puertas.

El dibujo del mapa era confuso. No se parecía a las regiones shinobis, y las fronteras eran extrañas, muy numerosas, pero sin duda representaba algún país, o mundo. Tampoco había partes móviles en la pared, ni palancas o botones. Un vano intento de hacer estallar la pared tampoco fue fructífero. Pues la roca, de algún modo, quedó impoluta. En aquel marco aparentemente natural de 10 por 3 metros era una entrada infranqueable.

-¿Y ahora que?-Preguntó Ninkuro, ante la imposibilidad de continuar.- La información nos ha costado carísima, no podemos pasar de aquí, y no se vosotros, pero a mi no se me ocurre como resolver esto.

Shiro aun miraba la pared. Cada resquicio, cada grieta, cada trazado sobre la roca… Algo escondía el dibujo, pero había que encontrarlo…

-Supongo que alguno de los especialistas en sellado podrían tratar de cancelar la barrera que parece proteger la pared.-Respondió Nakayoshi, que sentado frente a Ninkuro, trataba de pensar en como solventar el problema.- Puede que haya que usar algún ataque en concreto, o mostrar alguna técnica o elemento…

Era un mundo. Eso lo tenía claro la Anbu. Una forma circular rodeaba el resto de fronteras y delimitaciones. Un mundo separado por las fronteras…

-Quizás solo se pueda abrir este sitio con el Rinnegan.-Especulo el marionetista de Suna.- con alguna de sus habilidades.

El sueño de Rikudo… Estaba bloqueado tras un mundo separado, un mundo con fronteras… La mente de Shiro comenzaba a vislumbrar el problema.

-Quizás sea la sangre de un heredero del Rikkudo lo que…-Aventuró Nakayoshi cuando un gritito de alegría le interrumpió.

Ambos ninjas miraron a la Kunoichi. Había estado callada y seria todo el viaje, pero ahora sonreía, con su coleta blanca dando botes por los pequeños saltitos que la chica daba.

-No es nada de eso.- Canturreo con voz suave.- El Rikkudo Sennin no quería que su utopía, su sueño, fuera forzado. El quería un mundo unido, ese era su sueño, y que el mundo estuviera separado por fronteras es lo que separa ese sueño de la realidad.

Mientras los dos ninjas se quedaban atónitos, la chica se acercó a una de las bolsas de agua caliente, y tomó una buena cantidad de barro con sus manos. Con cuidado, comenzó a rellenar las grietas y surcos de la roca, dejándola lisa, eliminando las “fronteras” del mapa, y dejando tan solo el circulo que representaba el mundo. Tras unos instantes en los que el barro se secó, un sello surgió sobre el centro de la esfera. Esta se desmoronó, deshaciéndose en polvo, y dejando un camino que permitía avanzar.

Los dos ninjas más novatos tenían la mandíbula desencajada. La chica sonreía, comenzando a avanzar por el nuevo camino.

-Un mundo sin fronteras permite alcanzar el sueño del Rikkudo.-Comentó en voz alta, mientras los dos jóvenes se levantaban apresurados para seguirla.


Tras el pasillo que se volvía angosto por momentos, esperaba una nueva sala. Esta vez había 4 pilares consecutivos a 5 metros cada uno sobre un barranco que parecía sin fondo. Cada pilar tenía una palanca, menos el tercero, pero no parecía que hubiera ninguna salida de la sala.

Por precaución, Ninkuro usó su marioneta para activar la primera palanca. Al hacerlo, una llamarada púrpura brotó del cuarto pilar, rodeando la palanca, y sobre el tercer pilar, del suelo, se activó un mecanismo que hizo brotar otra palanta, pero al soltar la palanca, el fuego desapareció, y la palanca del tercer pilar desapareció del mismo modo. El fuego había sido real, el calor intenso lo confirmaba.

Continuando, la marioneta activó el la palanca del segundo pilar. Al hacerlo, del techo, comenzó a caer una pequeña catarata de agua que calló sobre el tercer pilar, mojándolo por completo. El agua brillaba, de un color azul claro, como si tuviera luz propia. Al soltarlo, el agua cesó, y sobre el tercer pilar, comenzó a brotar ligeras briznas de hierba y moho.

Al activar el tercer pilar, mientras Shiro activaba el primero para que este tuviera palanca, tercer y cuarto pilar comenzaron a moverse como si estuvieran sobre una base circular giratoria, rotando y sustituyendo uno por el otro, con las llamas del cuarto activas, pero al soltarlo, volvió a su posición natural.

Por último, en el cuarto pilar, al activar la palanca un orbe descendía, colocándose justo sobre el mismo pilar. Dentro del orbe, casi transparente, había una roca cuadrada y brillante, pero al soltar, el orbe volvía a ascender, quedando oculto y fuera del alcance.

Un nuevo puzzle, un nuevo enigma. Cada pilar parecía actuar de algún modo sobre los otros: Agua, fuego, posición, orbe. Parecía obvio que el objetivo de la prueba era alcanzar el orbe, ¿pero como? Antes de especular, buscaron por la entrada por la que habían venido algún símbolo o instrucción. Debido al estado de las ruinas, les costó mas de media hora encontrar, en la plataforma desde la que se accedía a las 4 columnas, una seria de esquemas con grabados de personas. Se les heló la sangre, a los 3, al entender la historia.

Era una prueba. El orbe solo podía ser derretido con las llamas púrpuras, y a medida que se calentaba descendía, hasta llegar a las manos de quien esperaba, pero este fuego, según el grabado, era letal y perpetuo, y quemaba incluso el chakra, prendiendolo y deshaciendolo. El único modo de apagar las llamas y curar al quemado, era mediante el agua. Pero el agua debía aplicarse rápidamente, o la persona que hubiera conseguido el orbe moriría. El dibujo mostraba perfectamente la traición, y como una de las dos figuras obtenía el orbe para si, el precioso regalo, dejando a la otra moribunda.

El precio del egoísmo. El precio de la traición.

Los 3 cruzaron miradas. Había que trabajar en equipo. Si tan solo uno de ellos traicionaba a uno de los otros, quien sostuviera el orbe pagaría con su vida.

Ante el silencio sepulcral, Ninkuro trató de animar el ambiente.

-No pasa nada, podemos usar mi marioneta en el cuarto pilar, así ninguno tenemos que jugarnos la vida.- Comentó tratando de quitar hierro al asunto.- Podríamos…

Pero Shiro negó. Nakayoshi mantenía la vista baja. Y Ninkuro calló.

-Sabes que no podemos jugárnosla así. Ya has visto, esa cosa se come el chakra.-Espetó Shiro.- Si tu marioneta se quema, no podremos volver a intentarlo, y si ese fuego cruzase los hilos con los que la controlas, te perderíamos a ti también.

El silencio volvió a inundar la sala. Un fallo, y alguien moriría. Debían confiar entre ellos, era el único modo de avanzar.

-Yo iré.- Dijo Nakayoshi.- Yo tomaré el cuarto pilar. Ninkuro debería estar en los dos primeros, lo más alejado del fuego, para poder activarlos usando su marioneta y el mismo. Y si algo sale mal, yo seré la perdida menos importante para Kumogakure.

Ninkuro no podía espetarle nada. El era el único que podía activar dos plataformas al mismo tiempo. Debían confiar en el. Shiro por su parte, sonrió, y sin previo aviso, saltó por los pilares hasta llegar al cuarto.

-Lo siento, Nakayoshi, pero tengo mejores posibilidades que tú de sobrevivir a esto.-La chica tiró de la palanca, y el orbe comenzó a descender. Aun estaba demasiado alto para cogerlo, pero las llamas llegarían de sobra a ese punto.

Nakayoshi quiso recriminarle, pero Ninkuro le detuvo.

-Tiene razón. Ella es más resistente que tú, y es una Anbu. Está más preparada para aguantar el dolor. Tú tienes que activar el tercer pilar. Tienes que decidir cuando ella debe recibir el agua. Los tres tenemos un trabajo muy importante.

Nakayoshi terminó por aceptar, tras varios minutos de discusión. Al fin, los 3 tomaron su posición: Ninkuro en la primera plataforma, su marioneta en la segunda, Nakayoshi en la tercera, y Shiro en la cuarta. Los 3 estaban listos. El orbe flotaba a unos metros sobre la cabeza de Shiro, y con su señal, comenzó.

Nakayoshi tragó saliva. Ninkuro tiró de su palanca, y al momento que las llamas purpuras comenzaron a brotar, el grito de la chica Anbu inundó la sala. Los dos ninjas se estremecieron ante el ruido de dolor, listos para parar, pero el orbe seguía suspendido, y Shiro no soltaba la palanca. Debían seguir. Los gritos de la joven se alargaron durante segundos que se hicieron eternos, segundos en los que Nakayoshi y Ninkuro tuvieron que hacer acopio de fuerzas. El orbe descendía, y tras 20 segundos de ser quemada viva, Shiro soltó la palanca, agarró el orbe, y lo abrazó, aun entre gritos de dolor.

Nakayoshi no dudó un instante. Tiró de la palanca, y los pilares comenzaron a rotar sobre un eje entre ambos, acercando a Shiro a la posición donde el agua debía caer. Las llamas debían seguir brotando para que el pudiera mantenerla en posición. Ahora tocaba a Ninkuro, con su marioneta, activar el agua. Pero el agua no cayó. Nakayoshi miró al ninja de Suna, que a su vez observaba a la chica.

-¿¡Que haces!?-Preguntó en un grito el ninja de Kumogakure.-¡Abre el agua!¡Se está muriendo!

-¡Si lo hago, se apagarán las llamas y no conseguiremos la gema!-Exclamó muy nervioso Ninkuro.-¡Solo un poco mas!

Los gritos de Shiro comenzaban a descender de volumen, y Nakayoshi comenzó a gritar mas fuerte, casi desesperado.

-¡APAGALO!

Si lo apagaban, lo perdían. Ninkuro sabía eso. Los 3 lo sabían. Y había demasiado en juego. Una sola persona no podía valer más que todo un mundo… Pero lo hizo. El brazo de la marioneta tiró de la palanca. Shiro no se merecía morir así: Había confiado en ambos, no podía fallarle. El agua calló de golpe sobre la chica, apagando las llamas. Tras la cascada no se veía nada, y ni Ninkuro ni Nakayoshi escucharon más gritos. Temieron lo peor. Ninkuro soltó la palanca y su marioneta hizo lo mismo. Nakayoshi no tuvo más remedio que imitarle. Mientras las plataformas volvían a su estado normal, el fuego dejó de brotar, el agua de caer, y ambos shinobi saltaron hacia la plataforma de la chica.

Increíblemente, su cuerpo no aparentaba tener ninguna herida, aunque parecía inconsciente. Llegaron a ella, y en sus brazos, la chica tenía el orbe, que había vuelto a regenerarse. En el instante que la tocaron, el orbe ascendió de nuevo, y tras unos segundos de angustia por si su compañera había sobrevivido o no, esta abrió los ojos, dando una fuerte bocanada de aire.

-¡Shiro!-Exclamó Nakayoshi, pero antes de que pudiera hacer nada, Ninkuro la abrazó.

-¡Lo siento!-Exclamó el chico de suna.- ¡N-No quería que sufrieras, pero tampoco quería que tu sacrificio fuera en vano! ¡Y-yo… Yo!

Shiro parecía aun shockeada, y tras unos instantes, parpadeó, devolviéndole el abrazo a Ninkuro.

-No… Al fin lo comprendo.-La chica se separó un poco de él.- Esta no es una prueba de sacrificio, si no de compañerismo. El objetivo no es conseguir la gema… Si no tomar la decisión correcta.

Se irguió, mientras los otros dos, tomando aire para tranquilizarse, la imitaron, y cuando ella saltó al vacío, gritaron. Cuando la vieron suspendida en medio del aire, los gritos se convirtieron en expresiones de confusión.

-La gema es el precio de la traición. Es imposible conseguirla sin que el que la sujeta muere. Lo vi bajo el agua. De algún modo lo vi.-Caminó por el medio del aire, y acercándose a la pared la tocó. Esta se abrió, dejando un nuevo hueco en la pared. La chica se giró a mirar a los otros dos.- El agua es la respuesta, la gema es una trampa. Vamos, venid, hay un suelo invisible, podemos avanzar.

Primero Nakayoshi, y luego Ninkuro, siguieron por el camino. Tras cruzar la nueva puerta, los grabados de las paredes confirmaron lo que Shiro había dicho: Salvar a tus compañeros te concede el don de avanzar en el camino, mientras que sacrificarlos por poder solo lleva a una muerte dolorosa causada por la gema.

El camino continuó descendiendo hacia el volcán. El calor aumentaba a medida que descendían, y finalmente, llegaron a una sala de grandes dimensiones, en cuyo centro, dos columnas y un arco formaban un pórtico. La sala tenía un pequeño puente, de unos 3 metros, y alrededor de la gran plataforma donde estaba el portal, había un río de magma que separaba las paredes de la plataforma.

Caminaron por el puente, acercándose al portal. Ninkuro sacó una libreta, donde tenía el dibujo que Tenshi había mostrado en la reunión,

-Se parece…-Dictaminó, comparando algunos detalles.- ¿Creéis que es el de verdad?

-No lo se… pero con las pruebas que hemos superado, lo parece, ¿no?-contestó Nakayoshi mientras Shiro palpaba la superficie de una de las columnas.

-Oh, lo es.- Contestó una voz desde detrás de ellos.

La voz del joven resonó con eco por la sala. Sus pasos cruzando el puente fueron el único ruido ante los tres sorprendidos shinobi. Dejó caer su capa verde oliva, dejando a la vista una túnica blanca, su cabello azul a media melena y las dos palmas de sus manos, adornadas con un ojo rojo en la izquierda y uno gris morado en la derecha.

-Es el de verdad.- Aseguró Tendou, mientras se quedaba a 5 metros de los ninjas.- Gracias por abrir el camino por mí… Nunca habría podido pasar las pruebas, pasé años intentándolo, sin resultado. De hecho, debo agradeceros especialmente la segunda: Yo nunca hubiera dudado de sacrificar a un mortal para avanzar. El Antiguo Rikkudo Senin era blando…

Los 3 tomaron posición de combate, con Shiro adelantada, Detrás Nakayoshi, y Ninkuro detrás, con su marioneta a la par con Shiro.

-Es hora del retorno de los seis caminos.- Kaiho levantó su diestra, y el portal se activó, primero con un destello, y luego con una superficie como agua que reflejaba cual espejo la imagen frente a él.

El sonido de un trueno sonó tras los Shinobi al activarse el portal, que por instinto se giraron a mirar. En ese momento Tendou cruzó entre ellos, atravesando el portico y entrando en el “sueño”, riendo con superioridad. Este quedó abierto, pero tras tratar de seguirle, la luz que como si fuera agua reflejaba a los shinobi se volvió impenetrable.

Había escapado.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Vie Sep 02, 2011 6:48 am

Capitulo 7: El comienzo del fin




Los 10 permanecían en silencio. Sus reflejos en la puerta mostraban sus rostros, algunos mas estoicos, otros con la angustia dibujada. Pero todos tenían los interiores revueltos. Era el momento de decidir.

Habían tardado unas cuantas horas en reunirse todos, y otras tantas debatiendo el que hacer, compartiendo la información que habían conseguido. En la reunión previa al momento donde todos contemplaban el portal, en la misma sala, era Anna la que estaba de pié. En esta ocasión, no llevaba su máscara.

-Kaiho Tendou.- Pronunció.- Nacido en una aldea secundaria del país del viento hace 76 años. Poco se sabe de su ascendencia, pero desde pequeño tenía un gran control del elemento Mokuton. Se alistó en las filas de Shinobi de Konoha con un sobrenombre falso, donde conoció a Uchiha Tetsuo. Hace 52 años, Uchiha Tetsuo y Kaiho Tendou se enfrentaron a un grupo de 1000 rounin que planeaban atacar Konoha tras la purga de sangre después de la guerra. En aquel combate, acontecido por ser descubiertos mientras espiaban al enemigo, Uchiha Tetsuo utilizó la técnica de Izanagi. Los dos ganaron aquel enfrentamiento imposible gracias a esa técnica.

Tenshi se levantó, con el sitio cedido por su compañera de grupo. Sacó una pequeña libreta de su capa y comenzó a revisar datos mientras hablaba.

- El ladrón del ojo de Uchiha Tetsuo era un antiguo ninja del país de la roca. Fue contratado por Tendou. Según parece, este le dio al ladrón información sobre el mangekyo sharingan de Tetsuo: El Uchiha había colocado una técnica en su ojo derecho en caso de que fuera retirado tras su muerte. Tetsuo despertó en su ojo izquierdo, el que perdió con Izanagi, la técnica “Kyoka Mangetsu”, un poderoso Genjutsu que absorbía completamente la luz, por lo que infiltrarse era su especialidad. En su ojo derecho, el Uchiha poseía la técnica “Akuma no Kajiryu Tatsumaki”. Esta técnica creaba un orbe de llamas negras que atraían con corrientes de aire a su centro a sus rivales. El contacto con la esfera era mortal, pero cuando el mismo Tendou la tocaba, esta le enviaba a otro lugar sin daño alguno, aunque esta técnica tenía un importante punto débil: Cada vez que se transportaba, su mangekyo se apagaba durante un día entero, por lo que transportarse así era su último recurso.-Se aclaró la voz, mientras pasaba de página, mostrando un dibujo a los demás.- Este es el esquema de la trampa que preparó Tetsuo: Si alguien fuera a robar su ojo, al abrir el parpado tras su muerte, “Akuma no Kajiryu Tatsumaki” se activaría, acabando con los que pretendieran robarlo. El ladrón, siguiendo las instrucciones de Tendou, abrió el ojo de Tetsuo utilizando la propia mano del cadáver. De este modo, la técnica solo teletransportó el cuerpo unos metros. Kaiho conocía este secreto y esa debilidad. Sospechamos que Tendou había realizado experimentos con Tetsuo, eso explicaría como este pudo utilizar Izanagi, si de algún modo consiguió implantarle parte de su ADN. Aunque también tenemos información del otro ojo.

Tenshi permitió que Hisashi, que se había levantado para hablar, tomara la libreta que sujetaba, repasando los datos.

- Según tenemos entendido, el Rinnegan que se robo al comerciante provenía de un cuerpo que apareció ahogado en las tierras del este. El cadáver pertenecía a un chico joven, y tenía media cara destrozada, pero su ojo izquierdo estaba bien. Pudimos confirmar que ese chico debía ser uno de los “caminos”, un cuerpo utilizado por un poseedor del rinnegan para controlarlo. Normalmente un poseedor del rinnegan puede “convertir” los ojos de un cadáver en rinnegans, y revivirlos mediante uno de los caminos. Al morir, esos ojos terminan por volverse inútiles, pero este chico había muerto recientemente. Sus ojo aun estaba activo, y le fue retirado y congelado en cristal antes de que se desactivara. Si ese ojo fuese implantado en alguien vivo que tuviese sangre Senju, y eso es pura especulación, es posible que el ojo se reactivase con todas sus habilidades latentes.

Hisashi se sentó, mientras Sasori se levantaba y hablaba por el equipo que había tratado de combatir al ladrón.

-Podemos confirmar que ambos ojos están funcionales y son peligrosos.-Confirmó con gesto severo dentro de su comúnmente inescrutable rostro.- El ladrón parecía capaz de usar diferentes poderes del rinnegan, aunque bien por falta de practica o limitaciones de algún tipo, no parecía ser capaz de utilizar varios de sus poderes al mismo tiempo. Lo que si podía era usar ambos ojos a la vez, combinando sus técnicas. Puede usar el mangekyo, el rinnegan, mokuton, ataques elementales… Además…

Sasori miro a Uwasa, que se levantó para tomar el relevo.

-Ha cambiado.-Aseguro el chico escondido tras la mascara.- El ladrón se ha vuelto de algún modo mas joven. No era un Henge, estoy seguro. Ha rejuvenecido, lo que apoya la teoría de que haya estado haciendo experimentos genéticos de algún tipo.

Shiro fue la siguiente en tomar la palabra cuando Uwasa y Sasori se sentaron.

-Desde que Tendou Kaiho desapareciese por el portal, no hemos podido atravesarlo de ningún modo. Es como si se hubiese… Congelado. Sin embargo, hemos tenido tiempo de estudiar la sala. Creemos que hay un segundo método para activar el portal.

La chica señaló a las paredes a cada lado del portal, una en un extremo contrario de la enorme sala de la otra. Las paredes parecían haber sido limpiadas, y ahora había unos dibujos angulares, pero bastante obvios.

-Según lo que podemos entender, cuando el sabio pasaba temporadas en el sueño, a veces se le requería, por lo que sus hijos podían abrir el portal si ambos combinaban sus respectivos poderes, y por lo que sabemos, sus descendientes más lejanos a día de hoy…

-Uchiha y Senju.-La voz era la de Daichi.- Si tuviéramos a un Uchiha y a un Senju, tal vez tuviéramos una oportunidad de abrir el portal… Aunque dado el tiempo que ha pasado y lo que se habrá diluido la estirpe genética, tal vez haría falta un apoyo, algo de chakra excepcionalmente fuerte…

-¡Lo tenemos!-Ruyoku se levantó de golpe, y no pudo evitar sonreír.- ¡Tenemos una Uchiha, Ninkuro y yo tenemos ascendencia Senju, pues ambos somos capaces de utilizar el Mokuton, y yo aparte soy Jinchuriki!¡Podríamos hacerlo!

-El grupo entonces se verá reducido.- Intervino Tenshi. Cruzaba sus dedos delante de su rostro, pensativo.- Además, aun si activamos el portal, no estamos seguros de que pasará. Tal vez podamos cruzar… ¿Pero cuantos? Ya perderíamos a Anna, a Ninkuro y Ruyoku. Tal vez no pueda pasar más de una o dos personas. ¿Quiénes entrarían? ¿En que orden?

Comenzó a levantarse un murmullo. Debían ir, pero en aquel mundo el ladrón, Tendou Kaiho, sería como un dios. Y tampoco sabían que habría allí más allá del portal. Decidieron hacer la prueba para activar el pórtico, que aún seguía encendido pero incapaz de ser cruzado, mientras tomaban las decisiones.

Durante cerca de media hora Anna, Ruyoku y Ninkuro trataron de hacer funcionar el portal. Mientras los demás hacían una lista de pros y contras, ellos probaban a lanzar técnicas contra los pilares, inyectar chakra en la roca, insultar a la inerte piedra por la frustración… Finalmente, Shiro, que había sido la descubridora de todas las marcas y había interpretado correctamente todas las señales, fue con ellos a tratar de completar ese puzzle. Los hijos del Rikkudo habían usado el portal combinando sus poderes, porque juntos “simulaban” al sabio. Debían mantener sus chakras unidos de algún modo a la roca. La solución a la que llegaron fue más gráfica que sutil: Ruyoku generó una cadena con 3 grilletes con las sombras que controlaba del Nibi; cada uno enganchó se atrapó una muñeca e hicieron circular el chakra por los eslabones que les unían, y en cuyo centro se encontraba el portal. La entrada pareció reaccionar, pero no se activaba del todo. Como último intento, Anna activó su sharingan mientras Ninkuro generaba con su mokuton raíces que entrecruzaban con las cadenas. Quizás fuera la muestra más pura de la energía necesaria lo que estaba faltando, pero cuando ambas líneas se hicieron mas obvias, el portón se activó. Anna vaciló ligeramente, pero Ninkuro y Ruyoku se tambalearon en ese instante, vacilando. Mantener el portal abierto drenaba muchísimo chakra. Calculaban que solo podrían abrirlo un par de veces más durante unos segundos.

Cuando todos estaban listos al fin, tuvieron la última reunión. Daichi presentó a los 4 que se había separado el plan a seguir: En primer lugar, entraría Tenshi, ya que conocía mejor la información del ladrón y Anna tendría que esperar fuera. Después, Sasori, que ya se había enfrentado a él y les concedía ventaja numérica con las marionetas, seguido de Daichi, que también había participado en el combate. Shiro sería la siguiente: Una vez en el sueño, sus habilidades de desencriptación quizás no fueran necesarias, pero era una Anbu, y la siguiente en potencia de fuego. Por último, Uwasa tendría preferencia sobre Hisashi y Nakayoshi como Jounin. Todos los rostros se mostraron conformes. Tan solo uno de ellos sufría en silencio, mientras su mascara escondía su frustración.

Uwasa sabía que visto el gasto de chakra y el poco tiempo que tendrían para entrar, posiblemente no pudiera ir. Pero necesitaba hacerlo. Rezaba a todo lo que conocía por que pudiera darle tiempo a entrar. Tenía que compensar todos sus fallos, o al menos, corregir la sensación de fracaso que le inundaba. Nadie le había culpado, pero el se sentía así.

Era el momento. Los 10 estaban parados frente al portal. Anna, Ninkuro y Ryuyoku volvieron a repetir el ritual de encadenamiento para reactivar el portal. Los demás se colocaron en fila. No podían entrar todos a la vez, no sabían que ocurriría. Entrarían con una espera de 2 segundos. Un último minuto para tomar aire. Tendrían que encontrar el modo de activar el portal desde el otro lado, pero solo por si acaso, esperarían una hora para reactivarlo durante un tiempo si era posible, esperando un total de 3 horas. El minuto acabó, y los suspiros brotaron. El portal se activó, mientras los 3 ninjas comenzaban a notar los efectos del agotamiento. Tenshi fue el primero en cruzar al otro lado.

Uno.

Dos.

Sasori paso, y se escuchaban ya los jadeos de Ninkuro agotandose. Ruyoku tenía al Nibi, y Anna era una Anbu, pero incluso ellos parecían cansados. Uwasa fue consciente de ello, y le frustraba. No le daría tiempo a pasar.

Uno.

Algo iba mal. Tan solo un instante después de que Sasori entrase… Sasori salió. Solo que no era Sasori.

Dos.

Tenshi salió. Solo que no era Tenshi.

Las ropas de ambos eran distintas, y llevaban restos de grilletes al cuello y muñecas. Pero eso no era lo que mas los distinguía. No, era el Rinnegan que ambos lucían en su ojo izquierdo. Ambos saltaron sobre Daichi y Shiro, impidiéndoles la entrada, atacándoles.

Tres.

No podían pasar. Ni Shiro ni Daichi tuvieron tiempo de reaccionar al tener encima a los dos Anbu distorsionados. Shiro gritó algo, sobre el equilibrio, sobre que si uno entraba, otro debía salir. Uwasa no dudó. Se escabulló entre los dos pares de Anbu y saltó al interior del portal, justo cuando este se cerraba. Al cruzar, durante una fracción de segundo, se vio rodeado de un vacío infinito y blanco. Allí, pudo verse a si mismo, una versión de si mismo tan distorsionada como lo habían sido las imágenes de Sasori y Tenshi. Comprendió demasiado tarde que era una trampa. Mientras el Uwasa falso cruzaba para aparecer en el mundo real, el verdadero llegó al otro lado. Durante un instante, cuando sus pies tocaron el suelo, sintió nauseas. Su vista se elevó al cielo. Era un cielo gris, sin vida. Un cielo triste. Todo se volvía borroso. Durante un instante contempló, o creyó contemplar, dos figuras peleando entre una muchedumbre, escuchando acero golpear, madera crujir, y sangre fluir. De pronto algo le golpeó la nuca. Ya no importaba que creyera haber visto. Su consciencia se desvaneció.

Daichi cambió. En un parpadeo su cuerpo tenía mas pelo, y su mano golpeó con una esfera el estómago del Tenshi que se le había echado encima.

-¡Akibaru!- Mientras el doble del Anbu de kirigakure salía despedido varios metros, Daichi se giró para mirar a Shiro. Esta tenía más problemas con las marionetas de Sasori, que había sacado dos y abrumaba a la chica con ataques rápidos y constantes con las cuchillas de sus armas secretas. Saltó hacía el pelirrojo con los pies por delante, pero de pronto se encontró con los brazos de un Uwasa también alternativo, que le atrapó el pié y lo lanzó contra Nakayoshi e Hiashi, quehabían saltado también a ayudar a la Anbu de Kumogakure. Anna, Ruyoku y Ninkuro estaban demasiado cansados, tratando de incorporarse, cuando el Tenshi del mundo del sueño, recuperado del ataque, se dirigió hacia ellos con una katana en las manos. Ruyoku fue capaz de reaccionar, e hizo brotar 4 estacas de sombras frente a Anna, la que estaba mas cerca de Tenshi y a quiene ste había lanzado un corte. Tras las sombras la Uchiha realizó una serie de sellos y una gran bola de fuego cruzó los barrotes de sombras, deshaciéndolos mientras la técnica obligaba al Tenshi a alejarse.

Nakayoshi y Hisashi pudieron esquivar a Daichi. Ambos lanzaron varios shuriken hacia Sasori y Uwasa, que tuvieron que saltar para esquivarle, dando a Shiro un respiro. Las 3 versiones de los Ninjas que habían cruzado el portal se reunieron al lado de este, mientras los otros Shinobis quedaban separados a cada lado: Anna, Ninkuro y Ruyoku, y Shiro, Daichi, Hisashi y Nakayoshi al otro. Para angustia de todos, el falso Uwasa se quitó la mascara, tomando aire. No iban preparados para enfrentarse al veneno. Daichi no estaba seguro de poder usar Suiton allí para limpiar el ambiente, y su escudo no podría cubrirlos a todos. Anna, por su parte, dejaba que su ojo derecho cambiase de forma, lista para usar su propia técnica letal. Pero al instante de cambiar volvió a la normalidad. Había usado demasiado chakra en ese maldito portal. Uwasa tomó aire, lo soltó con una ponzoñosa sube de veneno que comenzó a inundar la sala y…

-Ahhh… Aburridos.- La nube se disipó, desintegrándose, como si nunca hubiera estado. Una corriente púrpura azulada de viento neblinoso inundó el techo de la sala, mientras de la entrada, dos siluetas se comenzaban a distinguir erguidas y otra mas por el suelo, como de un animal. La voz que había sonado volvió a distinguirse, mas clara esta vez.- Desde luego, pensé que te volverías loco, chico momia, aunque no esperaba que tan pronto.

-Mas que cierto, si señor. Lo mismo va por ti.-La voz fría de una chica se dirigió al Tenshi falso, mientras las tres figuras llegaban por fin a la luz.- Pensé que tenías mas fuerza que voluntad que eso, “cariño”.

Sasori, Uwasa y Tenshi mantenían el gesto impasivo. Era obvio que no eran ellos mismos, si no que estaban siendo controlados como los “caminos”. Sus rostros no mostraban sorpresa, pero eso no les hacía la situación menos complicada. Los Shinobi restantes tomaron el momento para tomar aire y reponer fuerzas. Anna sonrío disimuladamente. Los que reconocieron al hombre tragaron saliva. Los que no conocían a nadie solo callaron, tratando de trazar un plan que ni siquiera sabían por donde empezar.

Fuera como fuera, habían dado el salve. Ellos lo sabían, y sonrieron satisfechos.

Criss y Blue se unieron a la batalla.


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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Mar Sep 06, 2011 11:17 am

Capitulo 8: El final del camino.

Sus ojos se abrieron. Debía estar muerto. Había cruzado el portal y le habían golpeado antes de poder hacer nada. Si, había muerto por una soberana estupidez. Contemplaba las nubes del cielo gris. ¿Cómo estarían los demás? ¿Habrían sobrevivido Tenshi y Sasori? ¿Y los otros? Tal vez…

-¡Deja de soñar despierto!-El puño de Tenshi impacto contra la frente de Uwasa, dejándole una ligera marca.

El jounin de Amegakure se levantó, frotandose el rostro. Miro a su izquierda y a su derecha: los 3 estaban encadenados entre ellos y al banco donde estaban sentados. Era una curiosa celda, sin paredes ni barrotes. ¿A dónde ir de todos modos?

-¿Por…Por que seguimos vivos?-Preguntó Uwasa, observando mejor el entorno: Estaban en una explanada circular de mármol. Alguna especie de torre, posiblemente.- Estaba seguro de que…

-Por que le divierte.-Contestó Sasori, que parecía concentrado en las esposas.- Quiere que veamos el mundo caer, y que estemos en primera fila.

Uwasa suspiró tras la máscara. Tenshi se levantó, y aprovechó los dos metros que las cadenas le daban para andar en círculos.

-Llevamos aquí dos horas, pero el tiempo en este sitio no tiene sentido. Entre que yo llegue y apareció Sasori, casi pasaron 2 o 3 minutos. Pero tú apareciste pasados casi 20 minutos.-Le indicó a Uwasa.-Cuando yo llegué tuve un comité de bienvenida con 6 de nosotros convertidos en zombies sin cerebro. Uno cruzó el portal casi al llegar yo. Luego, cuando Sasori llegó, su doble cruzó. Estuvimos peleando contra los otros cuatro, hasta que tu doble se escabulló y llegaste tú. Pensamos que eso facilitaría las cosas, pero Tendou apareció en ese momento.

Tenshi soltó un bufido y se sentó en el suelo. Sasori comenzó a tocar con la yema de un dedo el grillete de sus cadenas.

-Nos aplastó en un segundo. No era para nada como el combate en el bosque. Nos atrapó con una técnica mientras las 3 copias restantes nos noqueaban.-El pelirrojo se tomo un instante y presionó con su dedo haciendo circulitos. Parecía que estaba a punto de conseguir algo.- Nos despertamos aquí, y levamos un buen rato tratando de salir, pero estas cadenas son de obsidiana. Ni mi manipulación metálica ni la espada de Tenshi, de Obsidiana también, pueden cortarlas.

-¿Entonces, que hacemos?-Preguntó un Uwasa que parecía mas desesperado por momentos.- Tenemos que hacer algo, tal vez…

De pronto Tenshi le atrapó del cuello, cortándole el aire. Con la mascara era difícil taparle la boca. Le hizo un gesto de mantener el silencio, mientras Sasori sonreía muy levemente. Pasos subiendo por escaleras. Los 3 miraron el origen del sonido, justo enfrente de donde estaban. Aun en silencio, Tenshi susurró algo a Uwasa. Este abrió los ojos, sorprendido. De pronto el Anbu soltó al Jounin. En ese momento, una cabeza con pelo azul asomó por el borde, seguido de los 3 “caminos” restantes que habían quedado en aquel lado: Ana, Daichi y Shiro, con un rinnegan en uno de sus ojos. Los 4 se acercaron hasta los 3 encadenados, pero solo uno sonreía.

-Al fin despertáis.- Sonrió Tendou con malicia.- Por favor, levantaos. Vamos a dar un paseo.


Iban rodeados. Detrás tenían a la copia de Anna, a su izquierda a Daichi, y a su derecha Shiro. Delante les guiaba el ladrón. Caminaban por una tranquila calle, con niños jugando y tenderos vendiendo. La gente paseaba alegre, y todos parecían contentos de ver al peliazul. Le saludaban y le hacían referencias.

-¿Precioso, verdad?-Sonrió con gesto de superioridad el joven de cabellos marinos.- La gente es feliz, el pueblo está unido, y todo por el sueño del sabio de los seis caminos…

Los 3 shinobi miraron a su alrededor. Era cierto que la gente sonreía, pero todo parecía… Artificial, como una casa de juguete con los muñecos moviéndose por si mismos, pero juguetes al fin y al cabo,

-No lo veo tan claro.- Espetó Sasori.- La idea de un mundo unido me atrae. Soy fiel seguidor de las ideas del Rikkudo, pero esto es falso. Esta unidad… Todo es una mentira, juguetes bajo tu poder aquí.

Tendou se dio la vuelta, mirando a Sasori mientras andaba de espaldas.

-“Aún”.- Contestó.- “Aún” no es real. Si, es cierto que usando Izanagi he cambiado como pensaban los habitantes de este mundo, que lo he modificado a mi imagen. Pero una vez lleve esta realidad a la “oficial”, todo se volverá real.

-Y tu seguirás siendo un dios.- Fue Tenshi el que escupió al suelo tras la afirmación.- Tal vez puedas convertir toda esta farsa en realidad, pero tu siempre vas a vivir sabiendo que esto no es mas que una mentira, un juego de niños. Tu paz y unidad no valen para nada.

Tendou Kaiho comenzó a reírse. Se detuvo, y abriendo los brazos señaló toda su obra.

-Ahí te equivocas, shinobi. Verás, el problema de las leyendas es que son solo leyendas. A veces la realidad incluso las supera.- El ladrón coloco ambas manos con las palmas hacia arriba, aun con los ojos imbuidos en ellas, y dos esferas de luz tomo forma sobre ellas.- Según la leyenda, la realidad creada aquí, en el sueño, solo puede cruzar el portal si a cambio entra su “equivalente” a este mundo. Realmente, todo es un equilibrio: Ni siquiera el poder del sabio, ni de Izanagi, pueden romper las leyes del universo: No se puede crear ni destruir la energía, y la masa es energía. Por eso, para que una realidad exista, para que el sueño se vuelva realidad, el “mundo” real debe pasar a este vasto universo irreal. Sin embargo, pasa algo muy curioso con los seres vivos.

Durante su explicación, las esferas se cruzaron, sustituyendo sus colores y posiciones, en representación de lo que debía ocurrir de llevar ese universo al mundo real.

-Resulta que hay algo que trasciende la energía o la masa. Eso es… El alma. Un ser vivo solo puede existir, vivir, tener alma, por si mismo, independientemente del mundo en el que viva. Toda esta gente…Todos los habitantes del sueño son reflejos sin alma. Tienen mente, recuerdos… Pero carecen de existencia. Aquí viene lo mejor.- Una risa demente brotó de sus labios.- ¡Cuando lleve este mundo a la realidad, todas las almas de las personas que hay allí sustituirán las de estos cuerpos! ¡Estos tendrán al fin una vida plena! ¿No lo entendéis? ¡Cuando una persona “viva” de este mundo cruza al otro, reclama el alma que le corresponde!

-¡Bobadas!-El anbu de Kiriakure dio un paso hacia adelante, pisando fuerte el suelo mientras las cadenas se agitaban a su espalda.- ¡Tu mismo has enviado allí esos dobles, y honestamente, yo me siento muy vivo! ¡Tus teorías hacen lagunas!

El doble de Daichi lanzó una patada al estomago de Tenshi, que cayó de rodillas al suelo, tosiendo por el inesperado impacto.

-¿Es que no me escuchas, shinobi?-Repitió Tendou asqueado, colocándose a solo unos centímetros del antiguo avatar del fénix.- He dicho si una persona “viva” de este mundo viaja al otro. No seas necio, a vuestros equivalentes de este mundo los maté en el mismo momento en que me encontré con ellos. Los “caminos” del rinnegan son cascarones mas vacíos aun si cabe.

El doble de Daichi continuaba golpeando a patadas a Tenshi, mientras Sasori y Uwasa permanecían completamente en silencio. Callaban, mirando la escena, mientras el Anbu de kirigakure recibía los golpes. Pero Tenshi no permaneció quieto mucho tiempo, y terminó por para con ambas manos la pierna de Daichi, evitando el golpe.

-¿Y lo peor de todo?-Jadeó Tenshi con gesto de dolor.- Ni siquiera eres un puto dios omnipotente. Controlas este mundo con tu sucedáneo del poder del sabio, pero no puedes controlarnos a nosotros. Si no ya habrías usado tu técnica para convertirnos en zombies descerebrados. ¿Para que encadenarnos si no?

El doble de Daichi colocó una mano a la espalad de Tenshi, y dio un suave tirón. Una figura azulada comenzó a salir de su cuerpo. Tenshi se quedó sin aire durante unos segundos, mientras Daichi mostraba poseer el “camino humano”. Con una risa histriónica, Tendou se agachó a mirar al ninja de la niebla.

-¿Sabes?-Susurro.- Tienes razón, Izanagi no puede afectar a seres vivos. La misma técnica está limitada a entornos o “hechos”. Pero eso da igual. Sigo poseyendo un poder que solo el sabio original ostentaba. En este momento tengo a los 3 caminos mas peligrosos, Asura, Naraka y Deva, ocupándose de vuestros amiguitos. No necesito Izanagi para aplastaros como los gusanos que sois.

Aun con el dolor, Tenshi sonrió. Durante solo un instante, Tendou permaneció confuso. De pronto, todo fue claro. A través del camino humano, el ladrón pudo leer el alma de Tenshi. Sus recuerdos, su pasado, lo que había pasado aquel mismo día, y el plan urdido con Uwasa y Sasori solo momentos antes. Un solo instante, eso era lo que necesitaban.

-¡MATADLOS!-Era una orden inútil, pero Tendou la dio igual a los cuerpos que el mismo controlaba.

Antes de terminar de pronunciar la orden, los grilletes se habían soltado de las muñecas de los 3 shinobi. El puño de Uwasa voló, impactando contra la cabeza del falso Daichi. Para sorpresa de Tendou, perdió el control del cuerpo en el instante que la cabeza de este salió disparada. Las cadenas de obsiadana volaron, controladas por Sasori cual marioneta, contra las manos de Anna y Shiro, atrapándolas y triturándolas en un instante, impidiendo así que la que tuviese el camino animal pudiera invocar nada, y lanzó ambos cuerpos contra Tendou. Libre al fin del agarre el camino humano, Tenshi liberó su espada del sello, y con un movimiento circular, cortó las cabezas de los dos caminos atrapados por Sasori, que impactaron descabezados contra el ladrón.

-¡AHORA UWASA!

Al grito de Sasori, Uwasa comenzó a correr avanzando por el camino que seguían anteriormente. El jounin jadeó, quitándose la máscara para respirar mejor. Su cuerpo se movía demasiado rápido y el cuerpo le ardía, pero tenía que ser así. El plan de Tenshi y Sasori había funcionado: Confirmaron los poderes de los cuerpos que les rodeaban con la provocación, Sasori había usado el metal de su bandana para crear pequeñas ganzúas que soltaron las cadenas de obsidiana, y Uwasa había usado una carga muy potente de veneno en su propio cuerpo. Había usado esa habilidad antes inconscientemente, pero nunca se había propuesto preparar ese combinado de venenos en si mismo. Los venenos tenían diferentes efectos, y en su justa medida, un veneno podía ser usado como medicina. Y eso estaba haciendo: aceleraba su organismo mediante reacciones químicas para aumentar su fuerza y velocidad. Había recorrido cientos de metros en segundos. Tenía que confiar en que Tenshi y Sasori retuviesen a Tendou el tiempo suficiente para que encontrase el portal.

Los cuerpos incapacitados se quemaron en una esfera negra que brotaba de la mano izquierda de Tendou , mientras Tenshi y Sasori se preparaban. No tenían las marionetas de Sasori a su disposición, por lo que este mantenía la cadena de obsidiana. Tenshi se interponía entre la cadena y Sasori, que quedaba más desprotegido, con su propia espada del mineral negro en las manos. El ladrón les miraba con desprecio, pero su gesto era más calmado. Frío. Asesino.

-Si pensabais que matando a los caminos huiríais mas fácilmente, os equivocáis. Ahora yo tengo sus poderes de nuevo…-Su mano izquierda estaba aun manchada de la sangre de uno de los caminos tras usar la técnica para deshacerse de los cuerpos. Apoyó la mano en el suelo y tres bestias gigantes, un gorila, un lagarto y un águila gigante, con sus respectivos rinnegan aparecieron alrededor del ladrón.- Y esta vez vais a pagar con vuestra sangre este engaño.

De un salto, Tendou subió al águila, que emprendió el vuelo persiguiendo a Uwasa. El gorila y el lagarto obstruían el camino.

-Y bien…-Preguntó Tenshi.- ¿Prefieres el chaleco de cuero o el bolso de reptil?

Los dos animales gigantes rugieron, haciendo a la gente de los alrededores gritar de pánico, huyendo de las calles colindantes.

-¿No deberiamos ayudar a Uwasa?-Preguntó el pelirrojo de forma seria, mientras las cadenas se retorcían formando una silueta humanoide.

-Podemos tomarnos un minuto para relajarnos con esto.- Sentenció el Anbu de la niebla. Clavó su espada en el suelo, realizo sellos y volvió a tomarla.-Para ti el mono.

El marionetista suspiró, mientras ambos saltaban sobre las bestias.

-Esta bien, solo un minuto.



Sasori impactó contra el suelo, con medio cuerpo deshecho. Uwasa levantó sus manos, repeliendo las 8 cabezas fantasmagóricas que se abalanzaban sobre él. Tenshi lanzaba bolas de fuego consecutivamente hacia sus rivales mientras el espiritu demoníaco devoraba el cuerpo de Sasori, devolviéndolo a la normalidad tras unos segundos. Las bolas terminaban impactando sobre una esfera negra, de modo que los otros dos atacantes quedaban impunes. En el mundo real, Shiro curaba a los heridos, mientras Blue, Criss y Daichi mantenían a raya a los tres caminos en las copias de los shinobi que habían cruzado el portal.

-Esto esta empezando a cansarme…-Espetó Criss, desintegrando una serie de cohetes que el Asura Sasori disparó.- ¿Nadie consigue cazar al que los resucita?

-Eso intento.- Argumentó Blue, con tono malhumorado.- Pero el enmascarado disipa todos mis ataques aunque los lance por varias direcciones.

-Es uno de los poderes del rinnegan, visión compartida. Lo lamento, pero sin agua aquí, no puedo ayudaros, hace demasiado calor para sacar humedad del ambiente.- Se disculpó Daichi.- Y los demás no tienen suficiente poder para ayudar sin ponerse en peligro.

Una nueva hondonada de llamas se precipitó sobre los tres batallantes, que Daichi nuevamente bloqueó con su esfera negra. Blue hizo sellos rápidamente detrás del Anbu mono, y una capa de niebla oscura comenzó a inundar la sala.

-Night shade…- Susurró la chica de ojos verdes, mientras toda la habitación se oscurecía.-Esto debería valer.

Ni enemigos ni aliados podían vislumbrar en la oscuridad que ahora inundaba la caverna. Todos los shinobi permanecieron en silencio y paralizados. La suave risa de Blue era lo único que se permitía hacer eco en la sala. Solo alrededor de Cris la neblina desaparecía, dándole algo más de visibilidad. A él, y solo a él, le llego la imagen veloz de alguien saliendo de la sala. Reconoció el rubio y el negro de los cabellos que salieron de la habitación. Solo unos instantes después, Shiro y los otros observaron que ya no estaba allí Anna.

Mientras, por los pasillos ascendiendo por el monte desde las profundidades, la Uchiha y el samurai negro, ascendían saliendo del recinto.

-No he podido recuperar los ojos.- Musitó, frustrada. Hubieran sido una herramienta muy útil para acelerar sus planes.-Espero que no sospechen nada.

-Pensaran que has ido a por ayuda.- Respondió Black Jack.- Sobre los ojos, no te preocupes. Tu plan original dará sus frutos. Solo necesitamos tiempo.

De vuelta en la caverna, el sonido de carne desgarrar y sangre caer irrumpía el silencio que se había causado con la neblina, Blue se reía a carcajadas, mientras Aki, que se movía por la niebla cual sombra, destrozaba las gargantas de los tres cuerpos, que en la oscuridad no podían usar su visión compartida.

Cuando la niebla se disipó, los tres cuerpos yacían inertes en el suelo. Aki volvió a tomar la forma corpórea que había perdido en la oscuridad para adoptar su forma fantasmal, feliz de volver junto a Blue y haber hecho un buen trabajo. Criss se acercó a los cuerpos, levantando su mano.

-Ahorrémonos que vuelvan a resucitar de algún modo.- Levantó su mano listo para hacerlos desaparecer cuando el sonido de un trueno inundó la sala, mientras el portal se activaba.

El cuerpo del falso Uwasa voló hacia la luz, atravesándola, mientras el Uwasa de verdad volvía al mundo real. Levantó el rostro desenmascarado, tomó aire, y se separó del portal.

-¡No los destruyas!-Gritó Uwasa, acercandose a Criss.- ¡Tienen que volver al sueño o Tenshi y Sasori no podrán volver!

-¡Ya viene!- Gritó Nakayoshi, acercándose al lado del portal por donde Uwasa había salido, mientras una mano brotaba de la luz, con un Sharingan en la palma.

Una bola de llamas negras apareció en la palma, mientras Tendou cruzaba. Los cuerpos del falso Sasori y el falso Tenshi salieron disparados contra la esfera, desapareciendo entre las llamas negras.

-¡¡NO!!-Gritó Uwasa, cayendo de rodillas al lado de Criss mientras miraba al ladrón. El resto de rostros se descompusieron en muecas de incredulidad y de dolor.

Tenshi y Sasori estaban atrapados para siempre.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Miér Sep 07, 2011 11:48 am

Capitulo 9: El poder de cambiar el mundo
Se pararon frente al portal. Los dos estaban medianamente cubiertos de sangre, y tras ellos quedaba el cadáver empalado del gorila en gigantescas estacas de metal y el cuerpo cercenado del lagarto, que aun ardía en llamas consumiendo su carne.

-Pues que putada.-Comentó Tenshi, limpiando una mancha roja de su mejilla.- Hace un momento el portal estaba abierto.

Miró el cuerpo degollado del Uwasa del sueño, que manchaba el suelo. Tenshi tocó la superficie del portal, pero esta era sólida, a pesar de su aspecto casi líquido. Sasori se quitó el chaleco, rescatando sus utensilios y pasándolos a la bolsa de su pierna.

-Nos tocará esperar.- Dijo el pelirrojo.- ¿Sabes? Creo que todo este rollo del portal no funciona como nadie cree. Nosotros llevábamos un equipamiento distinto al de esos dobles que cruzaron en nuestro lugar. Dudo mucho que cruzase la misma masa en una dirección que en la otra. Algo se debe colar por el camino.

Tenshi asintió. Se sentó frente al portal, mirando detenidamente aquella peculiar superficie.

-Lo había pensado, sí. Además, creo… Que Tendou necesitaba que viniéramos. Tengo la impresión de que si fuera tan fácil llevar este mundo sobre el nuestro… Lo habría hecho en cuanto llegó aquí.- manchó sus dedos con la sangre del cuerpo del doble de Uwasa, y comenzó a hacer garabatos de mundos, portales y personas.- Para empezar, hay varias incoherencias. ¿Por qué puede el cruzar el portal sin nada a cambio que le sustituya? Además, ¿Por qué no simplemente ir de este mundo al otro con los pobladores de este mundo, reclamando las almas como el mismo dijo, o trayendo roca para compensar la masa que vaya entrando?

Sasori se acercó para mirar los garabatos. Cogiendo algo de sangre con los dedos, dibujó una equis sobre uno de los dos lados.

-Porque es algo que no hemos tenido en cuenta todo este tiempo. Este sitio no es una dimensión paralela o alternativa. Este sitio “no existe”. Cada vez que algo entra aquí, “pierde” su derecho a existir al otro lado, y si algo de este lado va allí, recibe ese “derecho de existencia”. El hecho de que no pueda llevar gente sin más es porque no existen, y traer materia inorgánica y sustituirla con orgánica, no compensa el “intercambio”. Aun si la masa es la misma, el “derecho a existir” no es el mismo para la roca que para un ser consciente. O bien el sabio estaba limitado por estas leyes, o bien el mismo las definió. Sea como sea…

Tenshi comenzó a dibujar con la sangre una esfera más grande que abarcaba el lado tachado por Sasori.

-Así que un sitio inexistente, que requiere un severo intercambio no solo de masa si no de “derecho de existencia”, y donde nuestro captor puede moverse a su antojo. ¿Sabes? Creo que ya se donde estamos.

Tenshi terminó el dibujo, con una sonrisa de suficiencia. Sasori también se permitió una leve sonrisa.

-Estamos en la mente de Tendou.- Afirmó en consecuencia, observando el rostro que Tenshi había dibujado alrededor del mundo tachado.- No hay materia que cruza hacia un lado u otro, Izanagi la convierte cuando algo entra. Por eso no puede salir nada primero tampoco.

El Anbu de Kirigakure se levantó, girándose para mirar al de Suna.

-Creo que no podemos salir porque Tendou ha destruido los cuerpos de nuestros dobles. Sin nada que compense nuestra masa, no podemos volver a cruzar.-Miró sus manos, pensativo.- Aunque tenemos el “derecho a existir”, no creo que cualquier masa nos valga.

Sasori suspiró, observando la puerta.

-No hay nada que podamos hacer ahora mismo. Vamos a tener que esperar…


Uwasa lanzó un grito. Su puño voló hacia el rostro de Tendou, pero de pronto salió disparado con muchísima fuerza en dirección contraria. El aspirante a Dios tenía el rostro torcido, enfurecido por el engaño y la intromisión.

-Destruyendo los dos cuerpos de esos dos Shinobis atrapados he impedido que puedan volver nunca, pero esto ha retrasado mis planes. Tendré que volver a enviar a alguien allí para poder iniciar la invasión, pero necesitaré preparar de nuevo a los “caminos”. Por vuestra culpa, y solo vuestra culpa, ahora debo mataros y lograr que vuestros entupidos lideres envíen una nueva tanda de inútiles que usar como sacrificio. Regocijaos, shinobi, vais a morir por vuestra estupi…

Cris alzó su mano, pero un nuevo impulso brotó del cuerpo de Tendou, dispersando la técnica de destrucción.

-Oh, vamos, cállate.-El peliazul de Iwagakure se enfrentó al ladrón del mismo color del pelo.- Llevo escuchando toda esa mierda de palabrería de tipos endiosados como tú que se creen con derecho a estropearme el campo de juegos.

Tendou encaró al fugitivo de la roca. Sus palabras le provocaban más aun que la asquerosa existencia del resto de presentes.

-¡No tienes ni idea de a que te enfrentas! ¡Tu poder de destrucción es solo una burda imitación fracasada del autentico poder de los seis caminos!

Los cuerpos de ambos emitieron entonces una onda de choque que hico agitarse a todos los demás. El cabello de Criss se levantaba ligeramente de punta cambiando a rojo, mientras el cuerpo de Tendou emitía una nueva poderosa descarga del Shinra Tensei. Pequeñas rocas y polvo se levantaron por el lugar, las de detrás de Tendou cruzando por el portal y adentrándose al sueño.

-¿Quién quiere ese poder de mierda para ser un sociopata sin novia como tú?-Cris elevaba la voz con una sonrisa picarona.

-¡TE VOY A DESTRUIR, GUSANO!-Contestó el ladrón alzando su mano izquierda.

Una pequeña manita tocó el hombro de Nakayoshi. Había estado agarrado todo el tiempo al borde del portal desde que Tendou había aparecido, y no se había movido del sitio.

-Oye.-La voz de una chica hizo que girase el rostro. La pequeña Ururu, con sus ojos en apariencia deprimidos, sonrió suavemente al ninja de Kumogakure.- Tienes que llevar esto al otro lado.

Nakayoshi se quedó mudo de la impresión. ¿Cuándo había llegado esa niña allí? Sujetó el objeto alargado envuelto en vendas blancas con sellos que le dejó en las manos mientras ella daba unos pasos hacia atrás, abriendo de la nada una puerta corredera de estilo japonés y cruzándola mientras se despedía con la mano. Nakayoshi aun estaba pensando que tenía que haber soñado eso: Dos tipos con poderes en apariencia divinos peleando, y a el una niña le daba recados de mensajero. De pronto, de la mano izquierda de Tendou brotó una esfera negra que comenzó a crecer de tamaño.

-¡ESTOY ARTO!-Levantó su otra mano, colocándola junto a la primera.-¡DESAPARECED DE UNA VEZ! ¡BANSHO TENIN!

De pronto una gran fuerza gravitatoria atrajo con una terrible fuerza a todos los presentes hacia la bola. Todo el mundo se fijó con chakra al suelo, pero este parecía ceder poco a poco por la fuerza de la técnica. Criss clavó sus pies y extendió sus brazos para evitar que Blue y Aki, que habían permanecido detrás de él, salieran volando, pues entre las dos habían sujetado a un semiinconsciente Uwasa que no había podido frenarse, mientras Ruyyoku ataba a todos los cercanos con cadenas de sombras al suelo y Daichi usaba un bastón salido de la nada para hacer palanca y aguantar.

-¿¡Es que no has oido!?-Gritó Criss a Nakayoshi, que de pronto fue consciente de que aun tenía el paquete en sus manos.-¡Cruza de una vez!

El ninja de Kumo no tuvo tiempo a pensar. Saltó hacia el portal, cruzandolo, dejando tras de sí el ruido del combate que se desvaneció rápidamente tras de sí. En medio del vértice de caos, algo cruzó al lado de su cuerpo en la otra dirección del portal. Aterrizo, con nauseas, en suelo firme, justo frente a los dos Anbus que habían quedado atrapados.

-¡Estáis…!-Exclamó el chico, que de pronto fue consciente del mareo que tenía, se giró y vomito, ante el gesto de asco de los dos shinobis que habían frente a él. Luego se giró, algo más pálido a mirarlos.- Estáis… Ugh… Vivos.

Sasori agarró el brazo de Nakayoshi, ayudándole a pararse sin tambalearse.

-¿Qué esta pasando ahí fuera? Estábamos hablando cuando de pronto ha comenzado a entrar polvo y escombros. De pronto el cuerpo del Uwasa falso ha salido disparado contra el portal y has entrado tú.-Sasori miró al ninja de Kumo asegurándose de que estaba bien.

Nakayoshi tomó aire unos instantes, luego relató rápidamente lo que estaba pasando fuera, desde la destrucción de sus dobles hasta el paquete de Ururu y la técnica del ladrón.

-Ya veo…-Contestó Tenshi. Iba a decir algo mas cuando de pronto el portal se colapsó desapareciendo. En una nube de polvo.- Oh… Deben haber destruido el portal al otro lado.

Nakayoshi miró a sus espaldas, y se quedó aun más pálido, miró a los dos Anbus, que parecían más bien indiferentes.

-¿¡Habéis visto eso!?-Gritó el chico de la Nube.-¡Estamos atrapados! ¡Allí van a morir y nosotros vamos a morir y…!

Sasori propinó una sonora colleja al chico dragón. Luego Tenshi soltó un lento suspiro.

-Cálmate.- Le ordenó el pelirrojo.- Por lo que nos has contado, es posible que para sustituirte cruzase el cuerpo del Uwasa falso, y si Tendou estaba usando Akuma No Kaji Ryu con Bansho Tenin, lo más probable es que a estas alturas el cuerpo haya sido destruido. No ibas a poder volver por ahí de todos modos.

Nakayoshi comenzó a tomar aire, frotándose la nuca por el golpe de Sasori.

-¿Cómo podéis estar tan tranquilos?-El chico aun estaba agitado, pero la pasividad de los otros dos le comenzaba a afectar.- ¿Es… Que habéis aceptado la muerte?

Tenshi miró a Sasori y Sasori a Tenshi. Ambos comenzaron a reírse sin aguantarse nada, hasta que se tuvieron que doblar del dolor de estómago, ante la confusa mirada de Nakayoshi.

-Ay…-Se quejó el Anbu de la niebla agarrándose el estómago.- Morir dice…

Sasori se secó una lágrima que se la había escapado por la risa.

-No pensamos morir hoy. Hemos estado… Teorizando. ¿Por qué necesitaba Tendou el ojo de Uchiha Tetsuo y no de otro Uchiha? ¿Cómo podía existir este mundo sin la influencia del sabio, o de Tendou hasta que llegó?

Nakayoshi seguía terriblemente confuso. Tenshi tomó la palabra, aun sonriendo.

-Es porque necesitaba un ojo capaz de teletransportarse, capaz de pasar por una segunda dimensión subyacente. Este sitio existe en su mente, pero existe dentro de la memoria genética del Rinnegan. No te voy a aburrir, llevamos 5 horas con el tema y ya no estamos seguros ni nosotros mismos de que decimos, pero créenos, tiene sentido.

Nakayoshi estaba aun más confuso. ¿5 horas? ¿Dimensiones subyacentes? ¿Memorias genéticas? ¿De que demonios estaban hablando? Sasori volvió a tomar la delantera, casi parecía emocionado.

-Es imposible desintegrar. “Akuma no Ryu Tatsumaki” no quema y desintegra, sus llamas queman, pero las cenizas las transporta a esa dimensión subyacente. Y esa dimensión está dentro de él mismo, como este lugar.-Sasori mostró el dibujo garabateado en sangre. Habían algunos dibujos ams claros, y un gran regero de lineas rojas por metros a la redonda. Casi parecía un niño feliz por su obra.- ¡Solo tenemos que navegar por el caos que has visto al cruzar a este mundo y encontrar la salida!

Nakayoshi abrió los brazos y puso cara de desesperación.

-¡No entiendo nada! ¿¡Como pretendéis hacer eso!?-Creía que le comenzaba a doler la cabeza.

Ambos volvieron a comenzar a reírse, pero no tanto como antes. Tenshi fue quien tomó la palabra.

-Pensamos en que Sasori tratase de usar un sello de espacio tiempo y buscar algún modo de salir, pero si Ururu te ha dado ese paquete nos ha facilitado mucho las cosas.

Nakayoshi recordó ese objeto alargado y cubierto de sellos y se ofreció, ya desistiendo de entender, a Sasori. Este a su vez se lo dio a Tenshi.

-Pensamos, tras bastante discutir, que tal vez Tenshi pudiera convocar de nuevo parte de la fuerza fénix para tratar de usar su poder místico para encontrar una brecha en esta realidad, pero solo con acceso a la mitad de su poder tampoco podíamos hacer nada.

Tenshi tomó el paquete, y comenzo a liberar los sellos que lo cubrían.

-Él lo sabía. Urahara lo sabía. Sabe más de lo que nunca dice.-Tras retirar los sellos, desvendó el arma, cuya hoja negra brillaba con un destello rojo, y las llamas de fuerza mística comenzaban a brotar, mientras el empuñaba el mango de la espada de fénix.- Sabía que solo usaría este poder para compensar por el dolor que causé, y sabía que íbamos a necesitarlo para abandonar este lugar.

Tenshi hizo brotar de su palma derecha su Dark Edge, y esta vez fueron llamas amarillas las que brotaron, reaccionando a la presencia de su espada gemela. Sasori se apresuró y terminó de pintar, con sangre que aun quedaba en el charco donde el cuerpo de Uwasa había aterrizado, un conjunto de sellos en el suelo que Nakayoshi había confundido con garabatos. Luego tiró del brazo de Nakayosi y lo arrastro consigo hacia un circulo en un lateral del sello.

-¡Muy bien, agarraos!-Tenshi empuñó las dos armas con fuerza, y las llamas rojas y amarillas comenzaron a escalar por sus brazos, rodeando su cuerpo de forma acelerada.- ¡Esta vez no hay entidad asesina que valga! ¡Preparaos para un viaje movidito!

Las llamas le rodearon por completo y la silueta de un ave gigante comenzó a formarse con las fuerzas místicas. Sasori y Nakayoshi fueron rodeados por las llamas, pero qeudaron protegidos por una esfera que impedía que les tocase. El ave grazno, poderosa, mientras Tenshi alzaba el vuelo, y las patas sujetaban la esfera con los otros ninjas.

-Vamos a matar este puto lugar.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Miér Sep 07, 2011 2:55 pm

Capitulo 10: Por siempre
El cuerpo del falso Uwasa cayó a la esfera de llamas negras. Criss, que aun se mantenía agarrado al suelo con su chakra, apuntó con una mano al portal, y este se resquebrajó ligeramente. Sus pies vacilñaron ligeramente, mientras Tendou forzaba la fuerza de sus técnicas: La esfera negra aumentaba de tamaño, hasta superar un metro de diámetro.

-¡MORID, SHINOBIIIIII!-Gritó, entre risas dementes. La furia y el poder le hacían aun mas peligroso: Ya no jugaba a una estratégia, y centraba toda su fuerza en puro poder crudo.

Criss volvió a lanzar su técnica contra el portal, y las grietas aumentaron. Con un chasquido de dientes al notar como comenzaba a ceder, y los atados por las cadenas de Ruyoku comenzaban a perder el agarre del suelo, Criss elevó su voz sobre las risas.

-¿¡Queréis atacar el portal de una vez!? ¡Si lo destruimos al menos tardará un tiempo en volver a ser una amenaza!-Lanzo un nuevo ataque, pero cada vez que lo intentaba, perdía mas el agarre, y aunque Aki y Blue trataban e sujetarle, el tener que cargar con Uwasa, que comenzaba a recuperar la consciencia pero aun no estaba dispuesto. -¡Confiad en esos tres!

Aquella era una de esas peticiones por las que uno corre. El peligro es inminente, y las piernas solo piden salir corriendo. Pero no ellos. Y no porque no pudieran correr, si no porque no lo harían aunque pudieran. Era cierto, era casi imposible sobrevivir, pero podían… Debían dar una oportunidad al resto del mundo. Todos tenían amigos, Kages que confiaban en ellos, familia a la que proteger… Por ellos, decidieron tomar el camino del ninpo. Por ellos, decidieron dar su vida si era necesario. Y ahora lo era. Era el momento de dar la vida por las personas que amaban. No necesitaron palabras para coordinarse, sus voluntades eran idénticas. Daichi lanzó una esfera negra, mientras Shiro disparaba de su cuchillo un una estocada electrica. Ryuyoku deshizo las cadenas para lanzar un tridente de sombras que estallo contra el portal. Hisashi lanzó los sellos explosivos que llevaba encima, mientras Ninkuro usaba sus fuerzas restantes para disparar las bombas secretas de su marioneta. Blue hizo abrirse una grieta bajo el portal, y Criss lanzo un nuevo ataque. El portal se resquebrajó a punto de ceder, pero aun se mantenía activado. Solo fue un instante en el que pudieron sentir el desespero de la muerte inútil mientras volaban a las llamas, cuando una flecha de luz cruzó a lo largo del pasillo de entrada, impactando en el portal, y haciendolo ceder del todo.

Cientos de metros, casi en la superficie, Anna jadeaba mientras la figura de Susan´oo desaparecía. Jack la había permitido lanzar la técnica, a pesar del peligro, aunque no entendía por que el esfuero. “Un samurai no lo entendería” fue la única respuesta que obtuvo de la rubia.

El portal calló, desactivándose. Todos flotaban hacia la esfera de llamas negras. N grito de rabia brotaba de la garganta de Tendou, quien se percató de la perdida del portal. Costaría más tiempo del que tenía para prepararse el reconstruir el portal, y había ocurrido por su ceguera iracunda. El querer matarles le distrajo de sus intenciones. Bien, pues iban a sufrir esa ira aun aumentada. La esfera aumento, dos metros frente a el, un pequeño sol negro de muerte que acabaría con sus vidas.

Era una de esos momentos donde el tiempo se para. Te quedan segundos de vida, y ves como una película todo lo que has recorrido. Metros, centímetros, no importaba ya, pues escapar era imposible. Las llamas negras eran un final oscuro, pero honroso. Una muerte digna. Una muerte de Shinobi. Y tras la oscuridad…

Luz.


-¿¡Estáis bien agarrados!?- Sobrevolaban la antigua zona del portal, permaneciendo a varios metros en el aire. La figura del fénix brillaba como un segundo sol en el cielo. Se tornaba naranja y cada vez más escarlata. Sasori y Nakayoshi flotaban en la esfera atrapada en las patas del ave de Muerte, y Tenshi sujetaba las dos espadas con fuerza, mientras su cuerpo se mantenía tenso. Su voz sonaba forzada, como si le costase hablar.- ¡Voy a matar este sitio!

Las llamas escarlatas del fénix fogueaban, cayendo como meteoritos sobre el suelo. Allí donde las llamas golpeaban, el suelo se tornaba rojo, y luego negro. Poco a poco todo el horizonte se tiñó de oscuridad, mientras toda muestra de vida desaparecía de la vista.

-¡¿Crees que funcionará?!-Gritó Sasori, liando las cadenas de obsidiana en sus propias muñecas.- ¡No tienes buena pinta!

La figura del fénix crecía, pero cuanto mas aumentaba de tamaño, mas sólidas eran sus llamas.

-¡Esto no es como esa basura de ataques que fénix lanzaba en las aldeas!-Gritó con la voz ronca Tenshi, casi con dolor.- ¡Aquello era un chiste de provocación! ¡Ahora tengo que matar un universo entero!

Las llamas comenzaron a volver desde el suelo hacia la figura del ave. Las llamas, casi sólidas, comenzaban a ser más brillantes incluso que la esfera de fuego del cielo. Incluso este se volvía oscuro a medida que las llamas conformaban el cuerpo del fénix.

Sasori apretó las cadenas con los puños, cerrando los ojos. Gritó ante el estruendo del crepitar de las fuerzas místicas conformando a la bestia.

-¡Agárrate a tu obsidiana, Nakayoshi!-Gritó. Nakayoshi, que también había cerrado los ojos, solo pudo pensar…

“¿Obsique?”

Un ruido ensordecedor, pero no se oía nada. El fénix graznó y el mismo cielo se resquebrajó. Pedazos de realidad se desmoronaban alrededor del ave, vida y muerte encarnada. Las cadenas de Sasori estaban enganchadas en una de las patas del fénix. Pero Nakayoshi no. Con el cielo, Nakayoshi comenzo a caer. Estaba en medio de un vacio de caos, alejandose de la brillante figura. Solo que no caía abajo. Ni, por imposible que sonara, arriba o a los lados. Caía en todas direcciones, en un universo sin arriba ni abajo, ni norte ni sur. El caos del nexo dimensional, el camino que se recorría al teletransportarse, le rodeaba. Una fracción de segundo era algo que un humano podía soportar en aquel lugar. Para el ninja de la Nube, parecieron horas, en lugar que no era lugar, en un espacio que no era espacio. Pronto el caos se desvaneció, unido de nuevo a la luz. Una de los extremos de la cadena de Sasori había atrapado su pierna. Para el Anbu, habían sido décimas de segundo. Nakayoshi había pasado mas tiempo en el caos que ningún humano antes que él.

Y por primera vez, agradeció no ser una invocación.

El fénix volaba en el caos. Sasori y Nakayoshi estaban de nuevo protegidos por la esfera y la luz del ave, y en el interior de esta Tenshi luchaba por mantener la consciencia. No era el fénix, no volvería a serlo. Callaría las voces, las de su cabeza, y las de los demás. No más heraldo de muerte. No más fénix.

Y en el caos, viento. Y fuego. El fénix encontró, como solo se puede encontrar donde el espacio no es relevante, una esfera vuelta del revés. Ninguna mente humana hubiera entendido lo imposible de aquella forma geométrica. Se lanzó en pleno vuelo, y cruzó. Y de la oscuridad…

Luz.


Las llamas negras se tornaron blancas. La fuerza que les succionaba se tornó de repulsión. Los shinobi respiraron, mientras el tiempo volvía a fluir para ellos. Seguían vivos, todos y cada uno. El sonido del ave mística cruzar la esfera era tan intenso que la roca de la sala comenzó a temblar. Sasori salió de la luz, con Nakayoshi atado a las cadenas. El chico parecía inconsciente. Criss fue el primero en levantarse, y al observar el estado de la cúpula, elevó la voz. Nadie la escuchó, pero todos y cada uno de los que aun estaban en la sala obedecieron.

-¡SALID!


Tendou trato de cancelar la técnica, pero las llamas brillantes de la esfera no se apagaban. Maldijo mil veces, mientras los shinobi escapaban por el pasillo y escaleras. Cada paso de los 9 hacía caer una roca, y el pasillo iba quedando enterrado.

Tardaron minutos, pero mientras la montaña caía, Criss, Blue, Aki, Daichi, Shiro, Hisashi, Ninkuro, Nakayoshi, Uwasa alcanzaron la superficie. El volcán estaba activo, pero ellos habían podido escapar. Estaban a pleno día, pero las nubes de ceniza volcánica cubrían el cielo. Los segundos pasaban, mientras ellos tomaban aire. El volcán acabaría con todo, enterrando en sus entrañas el final de aquella historia. De pronto, alguien recordó. Una voz entre varias se elevó, y lanzó al aire la pregunta.

“¿Donde están los que faltan?”

Tendou estaba en el centro de la sala. Todo se desplomaba, todo se iba al traste. Había perdido el portal, había perdido la oportunidad de cumplir su destino. Aun no. Aun podía hacer algo. El ave estaba casi fuera de la esfera, como si naciese, tratando de abrirse paso desde el útero al mundo, con un graznido melodioso a la vez que imposiblemente ruidoso. El pasillo había sido derribado y no había escapatoria. Solo quedaba una opción. Las manos de Tendou fueron a sus ojos y con un grito de dolor, los arrancó. Durante unos instantes sus gritos compitieron el canto del fénix, que por fín había llegado al mundo, apagando la esfera tras de sí. Mientras las llamas blancas perdían consistencia, dejando la figura de Tenshi en su centro, aun cubierto del manto escarlata, el ladrón se giró, lanzándole una mirada de odio, sin ojos con los que verle. Las manos de Tendou volvieron a cubrir las cuencas, y tras unos instantes, el sharingan y el rinnegan poblaban el sitio que había quedado vacío en su rostro.

Tenshi miraba entre las llamas a Tendou. Su rostro estaba congelado, su expresión oculta tras el brillo escarlata. De pronto el sharingan se cerró en el ojo derecho del ladrón. Allí, usando por última vez Izanagi, su rinnegan se transformó: Los megatamas del sharingan adornaron las líneas del Rinnegan, mientras la furia de Tendou se convertía en palabras.

-¡REGOCIJATE, SHINOBI!-El ojo comenzó a brillar, y las rocas dejaron de caer. El aire dejó de fluir, y aquella sala se mezcló con el caos. Ni en un lado ni en otro, pero aun atado a las leyes del mundo.- ¡CONTEMPLA EL NACIMIENTO DE DIOS!

Alzó su mano contra el ave, y un Shinra Tensei con una fuerza devastadora llenó el aire. Las rocas se desintegraron en el caos, y la sala comenzó a deshacerse, lanzando al ave de fuego contra la pared. De esta comenzó a caer lava que cubrió las llamas del fénix. La risa de Tendou, abrazando la locura, era inconsistente, pero fuerte e iiregular. La roca fundida estalló, y Tenshi flotó lentamente hacia Tendou.

-Una vez, fui avatar de muerte.- No movía los labios, pero la voz provenía de las llamas, elevó su mirada, y sus ojos brillaron mas que el fuego que le rodeaba.- Una vez, y no más. Esta es mi redención.

Tendou crispó sus dientes, alzando ambas manos.

-¡NO PUEDES MATARME¡!SOY UN DIOS!

Un nuevo empujón divino y nuevamente al ave empujada contra la pared de la cueva, que había tomado forma de esfera perfecta con la potencia de la técnica. Las llamas del fénix se esparcieron, quedando solo una pequeña llama alrededor del Shinobi. Sin emabrgo, de nuevo, este flotó lentamente hacia su rival. El fuego escarlata volvía hacia él, tomando una vez mas la forma del ave.

-Eres un dios.- Respondió de nuevo sin mover los labios. Su mirada volvió a elevarse, observando el ojo del ladrón, que lanzaba mas y mas ataques, cada vez con menos efectividad.- Pero yo no. Yo solo soy muerte. Y déjame decirte algo.

A través de las llamas, la mano del Anbu agarro el cuello de Tendou. Su rostro salió del fuego, y sus ojos azules contemplaron al último que tenía el ladrón.

-Los dioses pueden morir.-El fénix graznó y una descarga de luz brotó del cuerpo de Tendou, absorbida por el ave.- Y tal vez te hayas vuelto inmortal. Pero no me importa. Te mataré una, y otra…

Un nuevo graznido robó de nuevo la luz del ladrón, y poco a poco, el cuerpo comenzó a envejecer, aparentando ya el aspecto de un hombre adulto. Su otro puño brotó de las llamas y le golpeó el rostro.

-¡Y otra, Y OTRA!-Un nuevo graznido, y otro. Tendou Kaiho apenas respiraba ya agarrado por el cuello, asfixiado, viejo, con su cabellera larga y blanca, y un solo ojo en su rostro. Tenshi le acercó a su propio rostro. Solo le quedaba desprecio por ese ser.- Por que tu eres un Dios… Pero yo soy Shinobi. Y yo… Soy muerte.

Soltó el cuello del anciano, y este cayó hacia el fondo de la esfera. Tenshi mantuvo su posición en el centro de la sala, con el caos aun inundándola. Tenía las dos espadas atadas en su cinto, y observaba el cuerpo de su rival. Seguía vivo. Y lo seguiría por siempre. Su Izanagi le había concedido la inmortalidad. Pero no le quedaba mas poder. Atrapado en aquella esfera, fuera del tiempo, del espacio, en medio del caos, pero limitado por aquellas paredes. Un encierro en vida, eterno. Y él… Debía contener el caos. Las llamas del fénix crecieron, y el ave se comprimió. Sus llamas escarlatas rodearon las paredes de la esfera. Contendría el caos, protegería el mundo. Eso era lo que debía hacer. El huevo del fénix, cerrado al fin. Era un buen final. Cerró los ojos. Tal vez era hora de descansar. La voluntad del fénix llevaba clamando poseerle desde que había convocado su poder. Quizás… Descansaría, perdiéndose en la nada. Si. Eso haría. Cerró sus ojos, dispuesto a dejar al ave tomar posesión de él. Era hora de descansar.



-¡No es la hora de la siesta!

Una cadena negra rodeó su cintura. Abrió los ojos, y notó el tirón que dejó las llamas tras de sí. En la superficie de la roca, había una brecha, y de ella, una mano.

“No, debes dejarme aquí. El fénix debe…” Pensó, mientras agarraba la mano. Pero el fénix cantó. La mano le sacó a través de la brecha, pero las llamas ya no le rodeaban. Sasori dio el último tiron, en medio de la derruida escalera, mientras Tenshi escapaba de la esfera. Tras de si, las llamas del fénix formaron un cascarón. No solo metafórico, un autentico huevo donde descansar, hasta que volviese a renacer. Atrapado fuera del tiempo, conteniendo el caos.

-¿Estas bien?-La voz del pelirrojo sacó a Tenshi de su ensimismamiento. Tras la pared, el caos quedaba sellado, pero ellos estaban en lo más profundo de un volcán activo. La roca fundida iluminaba a través de las grietas.-Te he sacado de la sartén para llegar al fuego, pero te debía el sacarnos del sueño.

Sasori se sentó, agotado.

-No me queda chakra, y hay varios kilómetros hasta la salida. Tal vez pudiéramos sobrevivir sin agua o comida, pero la lava es otra historia.-Se recostó contra una roca, y se permitió sonreír.- Solo lamento morir antes de borrar Konoha del mapa.

Comenzó a reír bajito, y al poco, Tenshi se sentó a su lado, riendo también.

-¿Sabes? Con todo lo mujeriego, todo lo que he visto y vivido… Yo solo lamento…-Tomó aire. Iba a morir, que mas daba.- Bueno, nunca me acosté con una mujer.

Sasori permaneció en silencio unos instantes. Luego ambos comenzaron a reírse. Estaba bien tener un rato para relajarse antes de morir.

-¿Qué querías conseguir convirtiendo nuestros últimos momentos en una situación tan violenta?- Los dos soltaban carcajadas aún, acabando mas rápido con el poco aire que tenían.- Porque déjame decirte, no me voy a acostar contigo.

Ambos tomaron aire, para dejar de reír. Cada vez costaba más dar bocanadas.

-Nah… Honestamente, lamento no haber podido ver un mundo unido. Con todo lo que ese loco hizo, su sueño… No era tan malo.

Ambos suspiraron. Sasori se apartó el pelo de la cara, soltando una sola ristoda.

-Opino igual. Aquel mundo… No estaba tan mal. A veces pienso que… Si es por un mundo unido, tal vez un tirano no estaría tan mal. Alguien que uniera a todos por la fuerza, y se irguiera enemigo de su propio pueblo, haciéndoles olvidar los lazos de odio que mantienen entre ellos. Ojala… Ojala alguien hubiera hecho eso por mi, ayudarme a olvidar… A perdonar a Konoha.

-A perdonar a todos.- Añadió Tenshi.- Tal vez hay que ser un villano para que haya bien. Un alfa para que haya un omega. Algo que superar.

Volvieron al silencio. El aire era muy caliente y pesado, y ya tenían poco oxigeno. Podían oler el azufre y el humo tóxico. Casi hubieran preferido la lava.

-¿Un refresco? Parece que hace calor.

-Oh.- Exclamó Tenshi, tomando uno de los vasos de limonada.- Gracias. ¿Sasori?

El chico pelirojo tomó el otro vaso, dando un sorbo.

-Muy fresquita y con hielo. Gracias Urahara.

Cerraron los ojos, disfrutando el frescor del limón en sus bocas. Luego los abrieron. Para gritar al unísono.

-¿¿¿URAHARA???-El tendero sonreía sentado al lado de ambos. Tras él, una tipica puerta japonesa mostraba la trastienda de su tendero.

-Venga, que sois mi ex-esclavo y uno de mis mejores clientes. Además, tenía que volver por mi espada.- Tocó los hombros de ambos y los empujó por la puerta. Cerrándola tras de sí.-Hablemos de negocios.

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MensajeTema: Re: SUMMER STORY TIME// NH Chronicles 3: The Dream of Rikudo   Miér Sep 07, 2011 4:39 pm

Los 8 miembros permanecían en las sombras. El hombre rubio sentado en el centro, bajo el foco, movió la cabeza, acomodando su melena. No lelvaba ni su traje, ni su sombrero, ni abanico. Llevaba una camiseta negra formal, pantalones de traje, y su chaqueta colgaba a la espalda del asiento. Se permitió dar una calada al cigarrillo que sujetaba entre los dedos de su mano derecha. Tamborileó con los dedos de la izquierda sobre su propia rodilla, y tras soltar el humo, miró al foco. Entrecerró el ojo

-Bien, quereis saber como terminó. Esta bien, escuchad esto.- Urahara no se dirijió a nadie en concreto, pero hablaba a todos a la vez.- Y prestad atención, porque solo lo diré una vez.

Con practicada presteza, sacó del bolsillo una pequeña cajita de música. La abrió, y dejó sonar la melodía.



The Dream of Rikkudo
EPILOGO







-Bién, esto es lo que pasó. Saqué a esos dos chicos del fondo del volcán. Había estado siguiendo sus pasos con el "ojo del mundo". Confiaba que Tenshi usara el poder del fénix. No solo porque era lo único que podía contener a Tendou. También por el chico. Aun tras el incidente que os comenté, el peso de los actos de la criatura pesaba sobre sus hombros. Quería quitarle esa carga, y funcionó. Como sea, ambos me pidieron discreción. Sasori iba a cambiar de vida, y nos pidió a ambos que por favor, contasemos que había muerto. Tenshi por su parte, solo me pidió que llamara a esa chica, Blue. Vino al poco tiempo, y ambos se fueron de viaje. En las aldeas se recuperó la calma en poco tiempo. Muy poca gente sabía lo ocurrido.

...

-Lo se, lo se, a eso voy. Vereis, el chico jinchuriki... Se fué. Sus poderes cambiaron, cosas de familia. Pasó un tiempo con un anciano, algo sobre la antigua aldea de la nieve. El chico del veneno, Criss se lo llevó. Balbuceaba algo sobre "Dos semanas han sido demasiado poco... Mas entrenamiento..." No estaba allí, pero Ururu me contó lo que escuchó. Los otros... El chico de jade, Nakayoshi. Su exposición al caos pareció afectarle mas de lo que es mismo pensaba. Comenzó a desarrollar algunas habiliades particulares. Los demas salieron bastante bien parados todos.

...

-Os he dicho que a eso voy. El... Quedó atrapado en aquel cascaron. Nunca pensé que... Vosotros lo sabeis. Era uno de los nuestros. Nunca debió intentarlo.

...

-Usó el nombre de un chico cualquiera. Un joven que murió hacia poco de llegar él. Hizo experimentos para con el cuerpo del chico, y copió sus habilidades. Mas tarde toda la historia con el Uchiha... Él se percató de todo, pero fué demasiado orgulloso con su sangre como para destruir su ojo. Algo común en su clan.

...

-Si, pero funcionó. Quería ser como él, y consiguio copiar sus poderes. Incluso compensó sus carencias con mas experimentos. A fin de cuentas, era uno de nuestros hermanos. Quiso ser como él, y casi lo consiguió.

...

-Seguiré aquí. Me gusta este lugar. Se que tras su perdida habeis querido que volviera, para estar todos de nuevo. Pero han pasado cientos de años. Me siento mas comodo aquí que allí. Me gusta esta gente.

...

-No, y creo que nunca mas deberiais volver. El truquito de venir junto con los mercaderes del este ha estado bien durante 5 siglos, pero no mas. No... No sería bueno.

...

-Eso si. Continuaré mi misión. Continuaré recojiendo todos los fragmentos que escaparon del multiverso. Los seguiré enviando, tengo metodos. Todos deben ser recuperados. Las impliacciones de no hacerlo...

...

-Así será. Se avecina una guerra. Una terrible, y no se que neuvas fuerzas se van a liberar. Pero seguiré grabandolo todo. Todo lo que ocurra, como siempre hemos hecho. Como cada vez que un universo se ha escrito y ha terminado. Nosotros seguiremos ahí.

Tomó una nueva calada. la luz del foco se apagó, y solo la luz del cigarrillo iluminaba su rostro.

-Seguiremos escribiendo las crónicas. Seguiremos contando las historias.









Dream Of Rikudo

Fin

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Cold
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Look at your pal, now back to me, now back at your pal, now back to me. Sadly, your pal is not me.
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